14 may 2026

Suficiencia y eficiencia… sí. Pero también producción

El artículo publicado recientemente en GARA por miembros de Stop Fosilak tiene algo de reconocimiento implícito. Tardío, pero reconocimiento, al fin y al cabo.

Llevamos meses defendiendo que Euzkadi necesita soberanía energética real hemos tenido que escuchar durante años campañas contra parques eólicos, oposición sistemática a infraestructuras, discursos maximalistas incompatibles con la realidad industrial vasca, y una romantización del “no a todo” que nos condenaba a seguir dependiendo del gas y del petróleo exterior.

Ahora incluso sectores próximos al ecosistema ideológico de la izquierda abertzale reconocen algo elemental: sin renovables, no hay soberanía posible.

Y resulta especialmente significativo que este giro aparezca precisamente en GARA/NAIZ, medios históricamente cercanos al ámbito político que durante años alimentó muchas de esas resistencias.

Stop Fosilak reconoce varias cuestiones fundamentales:

Que Euzkadi depende masivamente de combustibles fósiles, que la transición va demasiado lenta, que las renovables deben desplegarse, y que no basta con pequeños proyectos simbólicos. Exactamente el debate que algunos llevamos tiempo planteando.

La soberanía no consiste únicamente en grandes discursos identitarios, ya que. También, significa producir energía, garantizar suministro, y reducir dependencia exterior. Proteger la industria y evitar que cada crisis internacional golpee directamente nuestra economía.

Hablar de soberanía energética implica aceptar: parques eólicos, redes eléctricas, almacenamiento, fotovoltaica, infraestructuras, planificación territorial, y decisiones incómodas.

¿Está dispuesta toda esa izquierda política y social a asumir las consecuencias reales de lo que plantea?

Como también decíamos en artículos anteriores, no se puede reclamar soberanía energética mientras se combate sistemáticamente cualquier proyecto energético.

Durante demasiado tiempo, parte del debate energético vasco ha estado dominado por el inmovilismo: “renovables sí, pero aquí no”, “no in my back yard”. “transición sí, pero sin infraestructuras”, “descarbonización sí, pero sin impacto visual”.

Mientras tanto: seguíamos quemando gas, importando energía, dependiendo del exterior, y debilitando nuestra autonomía estratégica.

Ahora incluso sectores ecologistas cercanos a ese espacio reconocen que la situación es insostenible.

La soberanía energética no se declama, se construye, se produce con industria, tecnología, planificación, renovales etc. 

Como tambien deciamos en dias anteriores, Se construye con proyectos como las Comunidades Energeticas

Y, por supuesto, con la capacidad de tomar decisiones estratégicas propias, ya que Euzkadi nunca será soberana mientras dependa energéticamente del exterior

Algunos empiezan a descubrir en 2026 lo que otros llevamos meses defendiendo: que la soberanía energética no se construye con pancartas contra molinos, sino reduciendo de verdad la dependencia fósil

 


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