Abusu merece algo más que una maqueta de cartón
Muy recientemente, se ha presentado en Abusu (La
Peña) una propuesta para construir un nuevo centro de salud junto a viviendas
comunitarias para personas mayores. Nadie discute que, habida cuenta la
necesidad del barrio de un nuevo centro de salud y servicios anexos es
necesario y lógicamente, atractiva esta propuesta para cualquier vecino. Nadie discute que
mejorar los servicios sanitarios del barrio sea una necesidad legítima. Ahora
bien, conviene distinguir un proyecto real de una propuesta de un grupo político
La presentación de una maqueta difundida por EH
Bildu, sin acompañamiento de ninguna documentación explicativa deja claro que
estamos ante una propuesta impulsada por dicha formación política. Con toda la
legitimidad del mundo. Hasta aquí nada que objetar. El problema surge cuando la
presentación de una maqueta quiere generar expectativas entre los vecinos que
no están avaladas con realidades ni cuando no existe un proyecto avanzado, cuando
la realidad parece ser bastante distinta.
Según las explicaciones ofrecidas hasta ahora, no
consta que la iniciativa haya sido acordada con Osakidetza. Tampoco se ha
presentado formalmente en el Ayuntamiento de Bilbao. No existe una memoria
económica conocida. No se ha explicado quién financiaría la actuación. No hay
calendario de ejecución. Y, por el momento, la principal herramienta para
intentar sacarla adelante sea la movilización vecinal y la presión popular.
En definitiva, una maqueta como pancarta y/o
slogan.
Hace apenas unos meses el Gobierno Vasco presentó
el Plan de Infraestructuras Sanitarias 2025-2032, dotado con 1.600 millones de
euros. Posteriormente se anunció una financiación adicional de hasta 500
millones de euros procedente del Banco Europeo de Inversiones para reforzar y
modernizar la red sanitaria pública vasca.
Cuando observamos actuaciones reales incluidas en
esa planificación, encontramos un esquema común: cesión de suelo, acuerdos
institucionales, participación de Osakidetza, previsión presupuestaria y
calendario de ejecución.
Como ejemplo. hemos tenido el proceso y ejecución en Arrigorriaga.
Allí el Ayuntamiento cedió una parcela pública al Gobierno Vasco para la
construcción de un nuevo centro de salud dentro de la planificación sanitaria
oficial. Había una administración promotora, una ubicación definida y una
integración dentro de las inversiones previstas.
En el caso de Abusu, de momento, no parece
existir nada parecido. Solamente humo
A ello se suma otro debate que tampoco debería
pasarse por alto: la ubicación propuesta.
La parcela de Lekanda puede disponer de espacio
suficiente, pero muchos vecinos se preguntan si realmente es el lugar más
adecuado para un servicio sanitario de proximidad. No se encuentra en el centro
natural del barrio y presenta problemas evidentes de accesibilidad derivados
del desnivel existente. Precisamente las personas mayores y quienes presentan
dificultades de movilidad son quienes más utilizan este tipo de equipamientos.
Suponiendo que fuese la única parcela disponible habría
que salvar estas dificultades, cuestión no menor que esta sin explicar en el “proyecto”
Por ello, además de la financiación y la
viabilidad institucional, resulta imprescindible conocer qué criterios
sanitarios y de accesibilidad justifican la elección de ese emplazamiento.
Abusu no necesita maquetas. Necesita proyectos realizables.
Cómo digo, los vecinos de Abusu merecemos un
nuevo centro de salud. Es realmente necesario. Pero también merecemos conocer
la diferencia entre una aspiración política y un proyecto con posibilidades
reales de convertirse en realidad.
Las maquetas generan titulares. Los proyectos
generan compromisos. Y los compromisos son los que terminan construyendo
centros de salud.
Pulsa aqui para leer más...