El espejismo de los 3.500 millones: Las contradicciones de EH Bildu con la vivienda
EH Bildu presenta su "nuevo" plan para resolver la necesidad habitacional en
Euzkadi, con un objetivo declarado: transformar la estructura del mercado
residencial y consagrar el “derecho a habitar” frente a la vivienda como activo
financiero
Propone una inversión masiva de 3.500 millones de euros para promover 30.000 viviendas públicas a precios
asequibles en un plazo de 10 años. Su objetivo declarado es transformar la
estructura del mercado residencial y consagrar el "derecho a habitar"
frente a la vivienda como activo financiero.
Financiación propuesta: Plantean que el Gobierno Vasco (Lakua) aporte
1.000 millones, otros 1.000 millones provengan de fundaciones bancarias (BBK,
Kutxa, Vital) y EPSV, y 1.500 millones adicionales vía créditos del ICO y el
Banco Europeo de Inversiones (BEI). Es decir, colaboración publico privada, tan denostada hasta hace unos dias
Precios objetivo: Estiman alquileres protegidos en torno a los 650 euros al mes y
viviendas en derecho de superficie a la venta por una media de 225.000 euros.
En política, la memoria suele ser el peor enemigo de la demagogia.
El reciente anuncio de EH Bildu, que propone a bombo y platillo ha sido publicitado por la izquierda abertzale como el nacimiento de un "nuevo paradigma". Sin embargo, basta con rascar un poco la pintura de su fachada electoralista para que emerja una doble realidad: una flagrante contradicción con sus dogmas históricos y el intento de vender como revolucionario un traje que las instituciones vascas llevan vistiendo y perfeccionando desde hace décadas.
La propuesta de EH Bildu califica de "precios realmente
asequibles" la venta de pisos en derecho de superficie por 225.000€. Desde
sectores de la propia izquierda tradicional o plataformas de vivienda se ha
criticado a menudo que fijar un umbral de 225.000€ para vivienda protegida
sigue estando fuera del alcance de la juventud precarizada y de las familias
con rentas bajas, cayendo en el mismo "modelo de mercado" que ellos
mismos censuran en sus discursos ideológicos.
Adquirir una propiedad, aunque sea VPO, y con derecho de superficie, por
225.000€ implica contar con un ahorro previo de, como minimo, el 20% para poder
acceder a una financiación. No contamos el IVA sujeto a operaciones de este
tipo, y obviamos el ahorro para los posteriores gastos que conllevan, para poder
tener la vivienda a punto para sr habitada (Mobiliario, servicios, etc. etc).
En definitiva, obligar a una familia a hipotecarse de por vida
Durante años, cualquier promoción pública que rozara esas cuantías era
tildada por EH Bildu de "sumisión a las lógicas del mercado" y de
"atropello para los jóvenes precarios".
Y ahí es donde el nuevo discurso de EH Bildu empieza a tener problemas serios de credibilidad.
Históricamente la izquierda abertzale ha mantenido un discurso contrario a
grandes desarrollos residenciales. No al crecimiento urbanístico, no a la colaboración
publico privada en vivienda, y ¡mucho menos a las VPO en propiedad.
Asimismo, ha criticado con dureza el modelo de las fundaciones bancarias
(antiguas cajas de ahorros vascas) y la gestión de las EPSV (entidades de
previsión social voluntaria), acusándolas de responder a lógicas capitalistas o
de privatización. Sin embargo, en esta propuesta actual, dependen directamente de
detraer 1.000 millones de euros de los fondos de estas entidades privadas y de
previsión social para cuadrar su plan de vivienda.
Durante años hemos escuchado que construir más no
solucionaba nada, que consumir suelo era negativo, que había que limitar nuevos
desarrollos, que la vivienda en propiedad era poco menos que una concesión al
“mercado”, que el alquiler debía ser prácticamente el único eje, y que la
promoción privada formaba parte del problema. Ya no hablemos de las criticas
constantes, durante años, a la política “ladrillo”
Con el nuevo
plan EH Bildu reconoce implícitamente varias cosas: Construir y mucho, porque cuando
anuncias 30.000 nuevas viviendas, estás aceptando precisamente aquello que
durante años se criticó desde determinados sectores ideológicos.
EH Bildu ahora
defiende: VPO en venta, promoción masiva, movilización de
suelo, colaboración con fundaciones bancarias y EPSV, participación privada. En
definitiva, activar suelo, acelerar tramitaciones, facilitar promoción y
aumentar parque residencial
¿Dónde quedó la retórica de que la
vivienda pública debía desvincularse por completo de cualquier lógica
mercantil? La realidad ha entrado por la ventana de la sede de la coalición,
obligándoles a aceptar los costes reales de construcción que antes negaban
desde la comodidad de la oposición.
El mayor ejercicio de funambulismo
político de EH Bildu consiste en pretender inaugurar la política de vivienda en
Euzkadi. Venden su plan como un giro copernicano, obviando deliberadamente que
el Euzkadi es, desde hace lustros, la comunidad autónoma que lidera la
inversión pública en vivienda en todo el Estado, muy por encima de la media de
territorios gobernados por la izquierda que ellos toman como referencia.
Euzkadi fue pionera en decretar que el suelo y la vivienda protegida jamás perdieran su condición pública, evitando la especulación. Una medida de gestión real, no de pancarta.
Alokabide y Visesa: El parque público de alquiler vasco no es una promesa a diez años; es una red que ya atiende a miles de familias gracias a una financiación estructural y sostenible que no necesita saquear los fondos de pensiones de los trabajadores.
Ayudas Directas e Inmediatas: Frente al "ya vendrán las grúas dentro de una década", programas como Gaztelagun o Emanzipa ofrecen soluciones de emancipación aquí y ahora, inyectando recursos directos en los jóvenes vascos.
El plan de EH Bildu no es un nuevo paradigma; es un reconocimiento implícito
de que el modelo de concertación, edificación protegida y uso de la estructura
financiera de Euskadi que el PNV y el Gobierno Vasco llevan defendiendo años es
el único camino viable. La diferencia estriba en que el Ejecutivo vasco lo hace
respetando la seguridad jurídica, el ahorro de los trabajadores y la
estabilidad presupuestaria.
La propuesta de la izquierda abertzale es el clásico traje populista: mucha propaganda, un despliegue de cifras hiperbólicas y, en el fondo, una profunda vacuidad técnica que pretende ocultar que, para solucionar el problema de la vivienda, han tenido que acabar copiando los apuntes del partido que gobierna. Euzkadi no necesita experimentos que comprometan el futuro de sus pensionistas; necesita seguir gestionando la realidad con el rigor que las pancartas nunca han tenido.
La pregunta es inevitable ¿Cuántos proyectos se
retrasaron en Euzkadi por discursos maximalistas contra cualquier desarrollo
urbanístico?
Desde siempre la izquierda abertzale, Eh Bildu ha demonizado la vivienda en propiedad, priorizando, en exclusiva, la vivienda en alquiler. Discursos como “consecución de una vivienda digna entendemos como elemento clave la necesidad de impulsar y potenciar el parque de vivienda en alquiler” Documento crítico sobre vivienda nueva y consumo de suelo EH Bildu defendiendo un modelo basado casi exclusivamente en alquiler y desmercantilización y ahora aceptando VPO en venta como instrumento financiero para sostener el sistema El modelo vasco y el fin de la VPO especulativa.
Es claro que EH Bildu, intenta modular su discurso abstrayéndose de pasados. Sean bien recibidos, pero habrá que recordar que durante décadas otros llevan trabajando el mismo modelo que ellos intentan copiar, y muy a pesar suyo
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