La nueva línea C5 entre Karrantza y Aranguren no cae del cielo. Tiene
responsables políticos claros. Y conviene recordarlo.
Como consecuencia de los acuerdos del Grupo Vasco (EAJ/PNV), con el
Gobierno español, La puesta en marcha de esta lanzadera ferroviaria es directa
del traspaso de las Cercanías al Gobierno Vasco, asumido oficialmente el 1 de
enero de 2025. A partir de ese momento, Euzkadi empezó a decidir frecuencias,
horarios, prioridades e inversiones pensando en las necesidades reales del
territorio y no desde un despacho a 400 kilómetros de distancia.
En Bizkaia las líneas transferidas fueron las tres del núcleo de
Cercanías de ancho ibérico de Bilbao –C1 (Bilbao
Abando-Barakaldo-Santurtzi), C2 (Bilbao Abando-Barakaldo-Muskiz) y C3 (Bilbao
Abando-Orduña)–, además de la
C4f Bilbao-Balmaseda, de ancho métrico de Bilbao.
Durante años, Enkarterri fue el símbolo perfecto del abandono ferroviario
del Estado. Un servicio reducido, frecuencias insuficientes y vecinos obligados
a depender del coche mientras Madrid miraba hacia otro lado. La antigua línea
heredada de FEVE llegó a quedarse prácticamente con un único servicio diario
útil hacia Bilbao.
Sin embargo, bastó que la competencia pasara a Euzkadi para que empezaran
las mejoras: recuperación y aumento de frecuencias, integración real en la red
de Cercanías, nuevas conexiones, electrificación, etc etc
La propia consejera Susana García Chueca reconocía que esta línea responde
a una reivindicación histórica de las Encartaciones y busca “igualar en
derechos y oportunidades” a una de las zonas peor conectadas de Bizkaia.
Y aquí aparece el contraste político que muchos intentan ocultar.
Mientras el Grupo Vasco (EAJ/PNV) negociaba transferencias, competencias e
instrumentos útiles para mejorar servicios públicos concretos, otros se
dedicaban a pactar cuestiones personales, que en nada tienen que ver con el dia
a dia de Euzkadi Unos trabajaban para traer capacidad de decisión a Euskadi;
otros utilizaban Madrid como escenario permanente de propaganda.
Los resultados van llegando y conviene recordar el como y el porque
La C5 no es un eslogan. Es un tren real. No es un titular de tertulia. Son
vecinos llegando antes al trabajo. Es vertebración territorial y es servicio
publico útil
Cuando Euzkadi gestiona directamente, las prioridades cambian. Se piensa en
Orduña, en Karrantza, en Balmaseda o en Enkarterri. Se piensa en el ciudadano.
No en el ruido político del día.
Por eso conviene recordar quién peleó durante años por el autogobierno útil
y quién prefería recentralizar, bloquear o ridiculizar cualquier avance
competencial.
Los hechos hablan solos: más competencias han significado mejores
servicios.
Y la nueva C5 es una prueba visible de ello.


