11 mar 2026

Soberanía energética: menos vetos y más placas solares en los edificios públicos

Hace apenas unos días escribía en este blog sobre una de las contradicciones de nuestro debate energético: renovables sí… pero no en mi pueblo. Hoy un amigo me planteaba otra reflexión interesante: ¿por qué no empezar por lo más evidente? Si la transición energética es urgente, ¿por qué no llenar de placas solares todos los tejados de los edificios públicos?”

En medio de un escenario internacional cada vez más inestable —guerras, tensiones geopolíticas y dependencia energética exterior— hay una pregunta que nos deberíamos hacer

¿se debería declarar máxima urgencia la generalización de las energías renovables?

La lógica parece evidente.
Si el futuro energético pasa por la electrificación y las renovables, lo razonable sería empezar por lo más simple: ¿¿cuántos edificios públicos podrían convertirse en pequeñas centrales de generación distributiva??

Colegios, hospitales, polideportivos, edificios administrativos, estaciones, parkings públicos… miles de cubiertas infrautilizadas que podrían convertirse en pequeñas centrales de generación distribuida.

Y no, no estamos hablando de una txirenada (que diríamos en Bilbao), o de una utopía tecnológica.
Estamos hablando de decisiones políticas y administrativas.

Y ahí es donde se vislumbran las telas de araña que suponen las tramitaciones administrativas lentas, los marcos regulatorios complejos y la falta de planificación energética a escala territorial

Y en nuestro caso en Euzkadi, aparece además otro factor: los límites del autogobierno energético.

Mientras muchas decisiones estratégicas siguen centralizadas en Madrid —red eléctrica, regulación del mercado eléctrico, autorizaciones de gran escala— las comunidades con capacidad industrial y tecnológica como Euzkadi no pueden desplegar plenamente su propio modelo energético.

Aquí, en Euzkadi, existe una base industrial y tecnológica muy potente en torno a la energía: Redes eléctricas inteligentes, ingeniería industrial almacenamiento energético etc.

Empresas, centros tecnológicos y universidades llevan años trabajando en esta transición.

Por eso la clave no es solo instalar placas solares.
La clave es construir un modelo energético propio que refuerce nuestra industria y nuestra soberanía económica.

¿¿Pero, Euzkadi puede decidir plenamente su política energética??

Necesitamos capacidad regulatoria, planificación propia, control sobre infraestructuras energéticas y un marco propio donde Euzkadi pueda decidir su propio modelo energético

En definitiva, más autogobierno para construir también nuestra soberanía energética.

La transición energética no puede quedarse en un eslogan.

Debe convertirse en una estrategia de país.

La transición energética no puede quedarse en pancartas ni en vetos locales. Si queremos menos dependencia energética y más soberanía económica, empecemos por lo más sencillo: convertir cada tejado público en una pequeña central eléctrica.

 

 


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10 mar 2026


Vivienda en Bizkaia: 

Los hechos que contraponen la gestión frente a la demagogia

Las nuevas medidas fiscales impulsadas desde las instituciones beneficiaran a mas de 300.000 personas y movilizaran 318 millones de euros en favor de la ciudadanía.

En Bizkaia se parte de una idea sencilla: Si queremos que haya mas vivienda disponible, hay que estimular el mercado, para conseguir un objetivo claro: Mas viviendas disponibles y más accesibles.

Y esto no se resuelve con consignas ideológicas, sino con gestión institucional y medidas como:

Deducciones al alquiler, para ayudar al esfuerzo económico de los jóvenes

Apoyo fiscal a quienes pagan hipotecas, reduciendo la carga mensual

Incentivos para movilizar viviendas vacías y aumentar la oferta en el mercado

Frente a este enfoque pragmático, el modelo impulsado desde el Gobierno central, con apoyo explícito y activo por parte de EH Bildu, apuesta por la intervención del mercado y limitación de precios, lo que ha supuesto menos vivienda disponible y más dificultades para acceder a ella.

Basta mirar lo que ocurre en distintos lugares para entender el contraste. En Bizkaia, las instituciones han optado por un modelo basado en incentivos fiscales, seguridad jurídica y movilización de vivienda vacía: más oferta y más apoyo directo a la ciudadanía.

En Catalunya, donde se han aplicado políticas de intervención directa en los precios del alquiler, los datos han mostrado una consecuencia clara: menos viviendas disponibles y propietarios retirando pisos del mercado.

 Y en Madrid, el mercado ha crecido con más oferta pero con precios disparados que dejan a muchos jóvenes fuera del acceso a la vivienda. 

Tres modelos distintos y tres realidades muy diferentes.

El de Bizkaia demuestra que la combinación de incentivos, estabilidad institucional y políticas fiscales inteligentes puede funcionar mejor que los experimentos ideológicos o la pura lógica del mercado sin equilibrio.

Nuevamente nos encontramos con la incoherencia permanente de EH Bildu, cuando sacrifica nuestro autogobierno por una estrategia política partidista

Recordemos: La llamada Ley de Vivienda del pais vecino, aprobada en Madrid, salió adelante con el apoyo de EH Bildu, consciente de que suponía una invasión competencial, Una agresión a nuestro autogobierno

El propio modelo institucional vasco —basado en el Concierto Económico y en las competencias propias de las instituciones vascas— permite desarrollar políticas fiscales y sociales adaptadas a nuestra realidad.

Sin embargo, EH Bildu optó por otra cosa: respaldar una ley estatal que centraliza decisiones y limita la capacidad de las instituciones vascas para diseñar su propia política de vivienda.

Y en este caso la pregunta es inevitable: ¿defiende EH Bildu el autogobierno o apuesta por apuntalar mayorías parlamentarias en Madrid, por intereses espurios?

El modelo de vivienda de Bizkaia demuestra que el autogobierno sirve para resolver problemas reales; lo incomprensible es que algunos prefieran debilitarlo cuando votan en Madrid.


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9 mar 2026

De timbas bingueras y jubilados ilegales

En mi querido barrio de Santutxu hemos descubierto una nueva amenaza para el orden público: los jubilados jugando al bingo.

Sí, han leído bien.

Una denuncia de un local de juego,  casa de apuestas cercana al hogar de Jubilados Bonaparte, a hecho que la Ertzaintza tenga que intervenir en un hogar de jubilados. El motivo: una supuesta actividad de juego no autorizada. Vamos, en el argot clásico, una timba ilegal

Imaginemos la escena.

Un grupo de jubilados, probablemente con el café aún caliente sobre la mesa, el periódico doblado al lado y el clásico murmullo de la partida:

—«Línea…»
—«¡Bingo!»

Cartones, fichas, risas y algún comentario sobre el Athletic o el precio del pan, y la subida del cafe (que esta si que es il........)

Y de repente, la legalidad irrumpe en la sala.

Porque parece que, en este país, el problema no es que haya casas de apuestas en cada esquina, abiertas mañana, tarde y noche. El problema es que un grupo de jubilados pueda estar jugando unos cartones de bingo entre amigos.

El contraste tiene algo de surrealista.

Mientras las grandes empresas del juego despliegan locales, publicidad y terminales electrónicas, la alarma social parece activarse cuando cuatro jubilados organizan una pequeña partida en su centro social.

No sabemos si había premios millonarios en juego. Quizá el bote consistía en pagar el siguiente café o la ronda de pastas.

Esta situación cómica me ha recordado a la pelicula "El golpe", protagonizada por Paul Newman y Robert Redford

Si alguien hubiera rodado la escena quizá habría parecido una secuela doméstica de "El Golpe": un grupo de jubilados, unos cartones de bingo… y alrededor todo un mundo profesional del juego funcionando a pleno rendimiento.

Pero lo cierto es que la escena invita a una reflexión.

Porque a veces da la impresión de que la normativa se aplica con más rigor al pequeño, al cotidiano, al que simplemente intenta pasar la tarde acompañado.

Mientras tanto, el verdadero negocio del juego sigue funcionando a pleno rendimiento.

Tal vez el problema no sean las timbas bingueras de los jubilados.

Tal vez el problema es que en ocasiones olvidamos distinguir entre convivencia social y negocio del juego.

Y si el mayor riesgo para el orden público de Santutxu es una mesa de jubilados cantando números, quizá podamos permitirnos sonreír… y reflexionar.

Cuando el juego mueve millones, se llama industria del ocio.
Cuando lo hacen unos jubilados en su centro social, se convierte en una actividad sospechosa.

Y así, en Santutxu, hemos asistido a un episodio curioso de nuestro tiempo:
una casa de apuestas denunciando a unos jubilados por jugar al bingo.

A veces la realidad no necesita caricatura.

La escribe sola.

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8 mar 2026

Matxitxako: dignidad, autogobierno y memoria frente al olvido

Cuando unos pescadores vascos enseñaron al mundo lo que significa defender un país

El pasado día 5 de marzo, hemos recordado uno de los episodios más simbólicos de la historia contemporánea de Euzkadi: La batalla de Matxitxako.

Entre las costas de Bermeo y Bakio, frente al cabo Matxitxako, se escribió una de las paginas mas dignas y heroicas de la defensa del autogobierno vasco.

La incipiente Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi, creada por el Gobierno Vasco, presidido por el Lehendakari Agirre (cuyo nacimiento, ayer día 6, evocamos), se enfrentó a uno de los buques mas poderosos del bando golpista, el Crucero Canarias.

Pero antes, hagamos historia.

El bou Nabarra, que originalmente se denominaba Vendaval fue construido en 1928 para dedicarse a la pesca de bacalao. El 9 de diciembre de 1936 fue rebautizado como bou Nabarra y se les destinó a labores de protección y escolta en las costas vascas, de mercantes procedentes de Baiona asi como impedir el minado nocturno del Puerto del Bilbao por parte del Genoveva, escoltados su vez por el destructor Velasco.

Tras la evacuación de Guipúzcoa el 30 de octubre de 1936, el presidente del Gobierno Vasco, Jose Antonio Agirre, firmó el decreto para incautar el Vendaval y otros tres navíos para la protección del tráfico mercante y de los pesqueros en las costas vascas, propiedad de la empresa PYSBE de Pasaia

El Nabarra (Vendaval) junto al Gipuzkoa (anteriormente denominado Virgen del Carmen) y al Bizkaia y al Donostia acompañaban, dando protección, a mercantes como el Candina o el Galdames, e incluso al petrolero Gobeo procedente de Inglaterra

En una estas misiones de escolta, estos bous a los que se habían unido los pesqueros Pantzesca y Joseba Mikel, y debido al mal tiempo se separan, encontrándose de bruces, el Gipuzkoa y el Bizkaia con el Canarias. Originándose una primera batalla. Ambos gravemente dañados se retiran permaneciendo el Donostia que, también dañado consigue arribar a costas francesas, quedando el Nabarra presentando batalla al Canarias.

El combate desigual duró más de hora y media y terminó cuando un disparo del Canarias alcanzó las calderas del Nabarra, lo que obligó a abandonarlo. Veinte de sus 49 tripulantes embarcaron en los botes salvavidas. El comandante y el primer oficial (Enrique Moreno y Ambrosio Sarasola, respectivamente) decidieron quedarse a bordo y hundirse con su barco antes que caer prisioneros de los franquistas.

Que simboliza la batalla de Matxitxako:

Representa valores ligados a nuestra identidad vasca. Defensa de las nuestras propias instituciones. Aquellos marinos, pescadores, trabajadores del mar convertidos en defensores de su pais combatían bajo la bandera del Gobierno Vasco legítimamente elegido y presidido por el Lehendakari Jose Antonio Agirre. defendían la legalidad democrática y el autogobierno vasco frente a la fuerza de las armas

Matxitxako nos recuerda que Euzkadi ha defendido históricamente sus instituciones y su autogobierno. Generaciones anteriores a las nuestras asumieron sacrificios para protegerlas.

Hoy, cuando en Europa vuelven los discursos autoritarios y donde nuestro autogobierno sigue en cuestión, Donde se banaliza la historia o se intenta reescribir el pasado conviene recordar algo esencial:

Euzkadi, su autogobierno sus instituciones no son un regalo, de un estado que en su magnanimidad nos ha concedido, Ha habido generaciones que lo han defendido con enorme sacrificio.

Matxixtako simboliza el compromiso con las instituciones propias, defensa de la democracia, dignidad frente a la imposición y, sobre todo, lealtad a Euzkadi incluso en circunstancias adversas

Matxitxako sirve para entender quienes somos y hacia donde queremos ir.

Matxitxako se erige como faro para generaciones presentes y futuras en la defensa de la dignidad de un pueblo que nunca decidió rendirse a pesar de las adversidades

 


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7 mar 2026

Salarios en Euzkadi: entre el modelo del acuerdo y el populismo sindical de EH Bildu

El Parlamento vasco defiende el modelo vasco de negociación colectiva frente al maximalismo sindical y la estrategia de confrontación

Euzkadi debe poder adaptar los salarios a su realidad económica y social, y asi lo ha dejado claro el Parlamento Vasco

Históricamente nuestro modelo, el modelo de negociación colectiva y acuerdo social ha conseguido algo que parecen olvidar con demasiada facilidad: salarios medios mas altos y mejores convenios que en gran parte del Estado

Mientras en muchas comunidades los convenios apenas superan el salario mínimo estatal, en Euzkadi muchos sectores ya tienen salarios mínimos de convenio claramente superiores.

El modelo que ha permitido combinar competitividad económica, estabilidad laboral y salarios dignos. Y este es el modelo que el Parlamento Vasco vuelve a defender

Frente a este modelo, ELA y LAB, asentados en un sindicalismo de la confrontación permanente, vuelven a apostar por el camino de siempre: maximalismo, huelga general y presión política permanente.

Su propuesta es conocida: un salario mínimo vasco de 1.500 euros impuesto políticamente. Pero detrás de esa propuesta hay una pregunta que nunca responden: ¿cómo se aplica?, ¿con qué marco legal?, ¿qué ocurre con miles de pequeñas empresas?, ¿quién asume el impacto económico?

Porque lanzar una cifra es fácil, pero Gobernar una economía real es bastante más complejo.

Y en esa estrategia de confrontación aparece una vez mas EH Bildu.

EH Bildu lleva años intentando trasladar a las instituciones la lógica del conflicto permanente. Salvo cuando la realidad les obliga a moderarse, porque gestionar un ayuntamiento o una economía global exige algo que es obligado: Responsabilidad

El debate ha quedado además claramente reflejado en el propio Parlamento Vasco. Mientras PNV y PSE defendieron reforzar la negociación colectiva para adaptar los salarios a la realidad económica del país, EH Bildu volvió a apostar por una propuesta de salario mínimo de 1.500 euros impulsada desde las instituciones. Una cifra presentada como consigna política pero sin responder a cuestiones fundamentales: el encaje legal de esa medida, su impacto en miles de pequeñas empresas o su sostenibilidad económica.

No es casualidad que la propuesta haya sido rechazada por la mayoría parlamentaria: gobernar una economía real exige algo más que cifras lanzadas al aire.

Euzkadi necesita acuerdos, no eslóganes

Subir salarios es necesario: Mejorar las condiciones laborales también.

Pero hacerlo exige responsabilidad, estabilidad y visión de país.

Convertir el debate laboral en una batalla ideológica permanente puede servir para agitar titulares, pero no sirve para construir un modelo económico sólido.

La política laboral no se construye con consignas ni con pancartas, sino construyendo acuerdos, estabilidad y visión de país.

Euskadi ha demostrado durante décadas que cuando el diálogo social funciona, los salarios suben, el empleo se mantiene y la economía avanza.

El progreso de Euzkadi siempre ha nacido del acuerdo, no del ruido político


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6 mar 2026


Protección de menores sí, bloqueos no: el debate tras el caso Bernedo

El caso de las colonias de Bernedo ha evidenciado una necesidad urgente en Euskadi: reforzar los controles sobre las actividades juveniles en las que participan menores.

Ante denuncias graves formuladas por familias afectadas, la reacción institucional solo puede ser una: protección inmediata. En materia de infancia, no caben dilaciones.

Por ello, el Gobierno Vasco ha impulsado la modificación de la Ley de Juventud incorporando medidas concretas y verificables:

  • Autorización administrativa obligatoria previa para ejercer la actividad.

  • Creación o actualización de registros oficiales de entidades de tiempo libre.

  • Protocolos obligatorios de prevención frente a la violencia sexual y situaciones de riesgo.

  • Verificación de antecedentes y formación específica del personal en protección de menores.

No se trata de declaraciones de intenciones, sino de instrumentos jurídicos que refuerzan la supervisión y la responsabilidad.

Mientras se tramita la reforma legal, el Ejecutivo ha decidido aprobar un decreto para que estas garantías estén vigentes antes del próximo verano. El objetivo es claro: que las familias dispongan de mayor seguridad cuanto antes.

La reforma podría aprobarse por lectura única, un procedimiento que exige unanimidad parlamentaria y que permitiría acelerar su entrada en vigor. Sin embargo, EH Bildu ha decidido bloquear esta vía alegando que “no se puede legislar deprisa”.

La pregunta es inevitable: cuando existe alarma social y denuncias graves, ¿debe la respuesta institucional ser lenta o eficaz?

En protección infantil, cada mes cuenta. Retrasar controles más estrictos no mejora las garantías; las pospone.

EH Bildu ha situado la lucha contra la violencia sexual y la defensa de las víctimas como eje central de su discurso político. Pero cuando se trata de concretar medidas normativas, endurecer requisitos y acelerar su aplicación, opta por frenar el procedimiento más rápido disponible.

La protección de menores no puede convertirse en terreno de cálculo político.

Las familias necesitan garantías antes del verano.
Y la protección de la infancia debe estar por encima de cualquier estrategia parlamentaria.

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