Lealtad institucional o protagonismo político.
Una de las cuestiones más graves que suscita la polémica en
torno a la política de vivienda es como exponer públicamente las disputas
internas de un gobierno en coalición. Agravadas con declaraciones directas y explicitas
contra el propio Lehendakari Imanol Pradales.
Las palabras del consejero Denis Itxaso fueron una enmienda
publica a la autoridad del Lehendakari, formulada en términos políticos y mediáticos
difundidas por medidos estatales pocos sospechosos de simpatía hacia el
autogobierno vasco.
No fueron matizaciones ni discrepancia dentro de los órganos
internos del ejecutivo.
La discrepancia interna, de cualquier ejecutivo se debate dentro
y se acuerda fuera. Que un consejero cuestión públicamente una iniciativa anunciada
por el Lehendakari además de debilitar al Gobierno Vasco, debilita la imagen de
cohesión institucional, genera una imagen de inestabilidad política, y, lo mas
grave, alimenta el relato, tan habitual desde Madrid, de que Euzkadi es incapaz
de gobernarse con madurez.
La credibilidad del autogobierno se construye también con disciplina
institucional.
No resulta difícil pensar que estos episodios cuasi
frecuentes tengan su deriva en el momento de debilidad política y desgaste en
el conjunto del Estado, del cual no es ajeno el PSE-EE como expresión vasca del
PSOE.
Podríamos interpretar estas declaraciones como intentos de
marcar perfil propio, necesidad de sobrerrepresentar protagonismo político, y
clara estrategia de desplazar responsabilidades hacia el socio mayoritario del
Gobierno Vasco.
No es nuevo. Ya con anterioridad hemos vistos episodios similares,
donde, recordemos, con motivo del vertedero de Zaldibar, donde el socio
minoritario, PSE, dejo a EAJ cargar con toda la responsabilidad, cuando su consejero
Iñaki Arriola, en aquel tiempo. El mismo como consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial Y Vivienda, se mantuvo en la retaguardia. posición
indigna de quien ocupaba tal cargo.
La pregunta que nos hacemos es si un Lehendakari puede permitir que un miembro de su gobierno cuestión públicamente su liderazgo sin consecuencias. No actuar puede llevar a interpretar esa postura como debilidad
Debería entender, el consejero Denis Itxaso, de que el Gobierno Vasco no es una suma de proyectos personales. Debería ser consciente que imponer el protagonismo personal al interés general, quien pierde no es un partido ni un consejero. Quien pierde es el país
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