30 jul 2026

 

Las competencias no se discuten con insultos (I)

Cuando pensábamos que los rescoldos de la final del campeonato Mundial de Futbol ya se habían apagado salta la noticia de la detención de dos jóvenes implicados en la agresión a un seguidor de la “Roja”, por parte de la Policía Nacional.

A este respecto el consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria ha realizado unas declaraciones cuestionando tanto la actuación como el ámbito de actuación de la Policía Nacional, abriendo un debate con connotaciones graves respecto a la interpretación del autogobierno vasco por parte de ciertas fuerzas del Orden del estado español.

Asumir, por parte de estas fuerzas del orden que, existe un reparto competencial establecido en el Estatuto de Gernika, sería lo deseable para no abrir debates estériles. No estamos ante una polémica o un simple desencuentro entre responsables políticos. Estamos hablando de autogobierno, y las declaraciones del consejero me parecen más que acertadas, como defensa del mismo, ante quienes, con sus actuaciones lo cuestionan

El Gobierno Vasco sostiene que el mantenimiento del orden público y la seguridad ciudadana corresponden, con carácter ordinario, a la Ertzaintza, conforme al Estatuto de Gernika, y a los acuerdos alcanzados en la Junta de Seguridad. A partir de ahí la actuación de otros cuerpos policiales debe ajustarse al marco competencial existente. La cuestión, por tanto, no es quién realizó las detenciones, sino si estas se produjeron respetando el modelo policial que el propio ordenamiento jurídico ha diseñado para Euzkadi.

Es realmente preocupante la airada reacción del Sindicato Unificado de Policía (SUP). En lugar de entrar en un debate jurídico sobre el reparto competencial previsto en el Estatuto de Gernika, opta por exigir una rectificación pública al consejero y califica de "irresponsable" su posición, llegando incluso a afirmar que limitar la actuación de la Policía Nacional convertiría a Euzkadi en una "república bananera”

Insinuar que el departamento de Seguridad ha sido permisivo y ha hecho la vista gorda ante los incidentes y agresiones que han sufrido varios hinchas de la selección española, para intentar justificar sus actuaciones policiales no son de recibo y si demandan una rectificacion por parte del SUP, y una explicacion por parte de ministerio de seguridaad correspondiente

Utilizar un lenguaje brusco, que pudiéramos tildarlo de zafio, es impropio de quien pretende participar en un debate institucional serio. Los desacuerdos sobre competencias se resuelven con argumentos jurídicos y respeto al marco legal, no mediante descalificaciones o expresiones destinadas a desacreditar las instituciones de autogobierno.

Acusar, como lo ha hecho el Sindicato Unificado de Policía (SUP), de actuar con "irresponsabilidad", exigiendo, ni más ni menos, una rectificación pública, defendiendo que la Policía Nacional actuó dentro de sus competencias, deriva el debate, no ya en lo exclusivamente institucional, sino lo convierte en una confrontación publica sobre el alcance del autogobierno.

Por otro lado, es curioso comprobar cómo ciertos medios emplean distintos términos, cuando casos esporádicos como los ocurridos en Bilbao, son magnificados, y a la vez ocultan otros hechos como por ejemplo, en Madrid, donde la Asociación de Migrantes de Argentina Residentes en España (MARES) que afirma haber sufrido agresiones por parte de simpatizantes de la selección española en Madrid. Si unas agresiones merecen atención, las otras también deberían merecerla.

Cuestionar la profesionalidad de la Ertzaintza, y su capacidad para ejercer las competencias que tiene atribuidas va en dirección contrario de una buena colaboración entre las distintas fuerzas policiales. Al contrario, alimentan enfrentamientos entre dichos cuerpos, que en diversas ocasiones ya trabajan de manera coordinada y conjunta.

Se trata de determinar si el reparto de competencias aprobado democráticamente esta siendo respetado, y, aunque no sea del agrado de algunos, deba seguir siéndolo.

Si el Gobierno Vasco entiende que ese marco competencial ha sido vulnerado, tiene del deber y el derecho institucional de plantearlo en los órganos bilaterales previstos para ello. El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, tiene la obligación de defender el autogobierno, defender las competencias propias, y eso no debe suponer atacar ninguna institución del Estado.

Defender el Estatuto de Gernika y las competencias de la Ertzaintza no es un acto de hostilidad hacia la Policía Nacional. Es, sencillamente, exigir que cada institución actúe dentro del marco competencial que el ordenamiento jurídico establece. Quienes pretenden ridiculizar esa reivindicación con expresiones grandilocuentes y despectivas deberían recordar que el Estado de Derecho se fundamenta precisamente en el respeto a la ley y a las competencias legalmente atribuidas.

Si el Estatuto debe respetarse cuando atribuye competencias al Estado, también debe respetarse cuando las atribuye a Euzkadi. Aunque todavía haya quienes se resistan a asumir con normalidad el modelo de autogobierno que la ciudadanía vasca aprobó democráticamente y que el Estatuto de Gernika consagra.


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29 jul 2026

Osakidetza como polo de atracción del talento médico

Euskadi roza el 100% de retención de sus propios especialistas e incorpora médicos formados en otras comunidades gracias al aumento de plazas y al prestigio de su red asistencial.

Repasando un poco las noticias del dia, hay una que por su importancia queremos resaltar, y es la que ofrece la web del Gobierno Vasco, departamento de Salud. Y nos parece digno de comentar ya que eleva a Osakidetza como polo de atracción médica 

El dato institucional que nos ofrece el Gobierno vasco es contundente. Osakidetza capta el equivalente al 112% de los especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria que forma. De los 106 profesionales que completaron su residencia en Euskadi en julio de 2025, el 100% ha trabajado en algún momento en la red pública y 102 (más del 96%) continúan vinculados en activo.

A esta cifra se suman 17 especialistas formados en otras comunidades autónomas que han decidido incorporarse al sistema vasco, elevando a 119 el total de médicos de familia en servicio activo. 

En un momento de déficit estructural de profesionales sanitarios en toda Europa, registrar un saldo migratorio médico positivo no es fruto del azar, sino el resultado de una planificación sostenida y de la inversión en formación especializada. 

Como claves podríamos citar la retención activa y la planificación a largo plazo. Ya que retener al 96% de la promoción interna y, además, atraer talento externo corresponden a decisiones estratégicas de gestión institucional. 

Según el departamento de Salud del Gobierno vasco, ha anunciado la oferta de 589 plazas de Formación Sanitaria Especializada para la convocatoria 2026/2027. Lo que supone un incremento de 100 plazas en los últimos 5 años y 12 plazas más que en el curso anterior. 

Respecto a la atención primaria, Euzkadi mantiene ofertado el máximo autorizado por el Ministerio de Sanidad en especialidades como:

Medicina Familiar y Comunitaria, 115 plazas (+33% en 10 años)

Enfermería Familiar y Comunitaria 37 plazas (cuadruplicando la cifra de hace una década)

Pediatría, con 30 plazas (+20%) y

Plazas de Medicina de Urgencias y Emergencias 20 plazas (+15 que en su primera convocatoria) 

De las 119 incorporaciones, 85 médicos ejercen directamente en la Atención Primaria, mientras que otros 34 prestan servicio en dispositivos clave como Urgencias hospitalarias, Emergencias, Cuidados Paliativos, Hospitalización a Domicilio y Unidades Docentes. 

La llegada de 17 facultativos formados fuera de Euzkadi nos confirma la competitividad del nuestro sistema sanitario, y la excelencia formativa como fracción del talento exterior. 

Una red docente consolidada: La formación se articula a través de 17 centros y unidades docentes acreditadas repartidos en el territorio (7 centros hospitalarios, 2 unidades docentes, 6 multiprofesionales y 2 para enfermería especializada).

Distribución territorial equilibrada: La oferta de 589 plazas MIR/EIR/PIR/FIR se reparte respondiendo a las necesidades de Bizkaia (319 plazas), Gipuzkoa (160) y Álava (110).

Pacto Vasco de Salud: La atracción y fidelización del talento sanitario constituye uno de los ejes de actuación prioritarios dentro del Pacto Vasco de Salud, orientado a renovar las plantillas y adaptar la atención al envejecimiento de la población y a la cronicidad. 

El contexto pone de relieve la relevancia de estas cifras:

Indicador

Osakidetza (Euzkadi)

Resto de CCAA / Tendencia Europea

Saldo de atracción MIR

112% (capta más de los que forma)

Fuga de profesionales o plazas vacantes en familia

Tasa de continuidad propia

>96% (102 de 106 siguen en el sistema)

Alta rotación e interinidad en primeras contrataciones

Crecimiento formativo (10 años)

+60% plazas FSE (máximos históricos)

Dificultad para cubrir topes acreditados

Frente al panorama estatal: Mientras diversos servicios de salud autonómicos enfrentan plazas vacantes en las convocatorias MIR de Medicina de Familia o pérdidas de egresados hacia el sector privado y el extranjero, Euzkadi cubre el 100% de su capacidad y atrae profesionales de otras regiones. 

Frente a la tendencia europea: Ante la brecha generacional que sufre la medicina de atención primaria en toda Europa, lograr un reemplazo neto superior al 100% asegura la viabilidad operativa del sistema público frente a la demanda asistencial futura. 

Fidelizar al 96% de los profesionales formados e incorporar un 12% adicional de otras comunidades autónomas confirma que la calidad formativa, la estabilidad de las plantillas y el fortalecimiento de la Atención Primaria son la mejor fórmula para garantizar la sostenibilidad del sistema público de salud.


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28 jul 2026

El muro antifascista de Otegi y el peso de la memoria

Si hace hace poco denunciamos la apropiación por parte de Otegi del legado del Lehendakari José Antonio Aguirre nuevamente, tenemos otro capítulo más dentro de una campaña electoral, que no ha cesado desde que perdió las elecciones de 2024, y vuelve a situar el debate en torno al "fascismo" y plantea un "muro antifascista" inspirado en el Cinturón de Hierro de 1936 para hacer frente al avance de PP y Vox

 Los que aun conservamos memoria histórica, recordamos un pasado cuyo protagonista fue la violencia de ETA. Por lo que resulta insultante escuchar determinados slogans por parte de quienes, durante décadas, ampararon, bien por activa o por pasiva, esa forma de totalitarismo. Ese es un hecho histórico bien documentado.

Escuchar a Arnaldo Otegi erigirse en el adalid, el referente del antifascismo, presentando a EH Bildu como el muro frente al autoritarismo, es absolutamente indignante. El debate no se basa en defender la democracia de cualquier deriva extremista, sino en la credibilidad del mensaje y del mensajero. De quien durante años justificó o no condenó de forma inequívoca la violencia de ETA, que pretendía imponer por la violencia un proyecto político que negaba la libertad del diferente.

De quienes hicieron caso omiso de aquella reflexión de Pablo Castellanos “Por una idea se puede morir, pero no matar por ella”.

A la vez resulta paradójico que reivindique el Cinturón de Hierro, que costó la vida de miles de gudaris, cientos heridos, etc.etc. Gudaris que dieron su vida por defender Bilbao. Un gobierno de concentración presidido por el lehendakari Jose Antonio Aguirre, que defendió la democracia frente a quienes pretendían destruirla por las armas.

Décadas después de aquel Gobierno 1.936, una parte de la izquierda abertzale opto por otra forma de imposición violenta de su ideario, justificando el terrorismo como herramienta política. Es contradictorio hoy utilizar aquel símbolo histórico sin afrontar previamente las responsabilidades políticas derivadas del apoyo o justificación de la violencia

Y cito la palabra electoral, ya que estas proclamas coinciden con el inicio el ciclo electoral del 2027. Convocando manifestaciones en noviembre de este año. ¿Y, porqué no antes? ¿¿Y porque no hace diez años?? ¿Y porque no hace veinte años?

Retorica basada en levantar muros frente al “fascismo”, casualmente cuando EH Bildu intenta ampliar su espacio electoral, presentándose como una fuerza moderada y transversal. Por ello describo estas soflamas, no como cambios ideológicos profundos, sino como estrategias de marketing político dirigida, como antes citaba, a ensanchar su base electoral

Habrá quienes, por emplear adjetivos amables, caigan en el engaño. La historia ya nos ha dado unas cuantas lecciones para no dejarnos engatusar por cantos de sirena

 

 


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27 jul 2026


Bergara: entre la memoria y la estrategia

El pasado día 20 nos hacíamos eco del acto celebrado el domingo día 19, en Bergara, en reivindicación de la nación vasca y nuestro derecho a decidir libre y democráticamente nuestro futuro.

Se rememoraba el aniversario del Movimiento de Alcaldes de 1976. Constituía en si una buena noticia. Derechos históricos, autogobierno y capacidad de decisión forma parte de una aspiración legítima de una parte muy importante de la sociedad vasca. Y así lo defendí al valorar positivamente la Declaración de Bergara.

Pasados unos días creo que es conveniente hacer una serie de reflexiones, ya que, estimo conveniente distinguir entre el significado institucional de aquel acto y la intencionalidad política que algunos han querido construir a posteriori.

Una vez leído el artículo publicado este domingo por Jonathan Martínez en Gara, bajo el título Bergara 2026, donde plantea una hipótesis política: Mano tendida al PNV en actos de corte abertzale (como Bergara o las declaraciones en favor del euskera), buscando anestesiar la confrontación ideológica y proyectar la sensación de que «todos somos parte de lo mismo».

Y, por otro lado, pactos paralelos con el PSE y la izquierda confederal, ofreciéndose como socio prioritario en la izquierda en el ámbito social marginando al PNV en el eje social y restar amplitud a su electorado

Es decir, plantea una especie de geometría variable destinada a consolidar una nueva hegemonía política en Euzkadi. Y no voy a negar que es un planteamiento inteligente donde un partido intenta ampliar su espacio electoral. Ahora bien, quizás deberíamos analizar esa estrategia desde una perspectiva histórica.

Cualquier observador de la política vasca coincidirá que la izquierda abertzale ha experimentado una transformación, quizás más estratégica que ideológica, en las últimas décadas. Y ahí es donde surgen los recelos.

Eh Bildu, siglas actuales de lo que siempre se ha llamado izquierda abertzale, hoy defiende el desarrollo íntegro del Estatuto de Gernika, reclama el cumplimiento de las transferencias pendientes, participa activamente en las instituciones y negocia acuerdos con el Gobierno español.

Por supuesto esta “transformación” no debería ser objeto de reproche, sino de felicitarnos por haber evolucionado adaptándose a las nuevas realidades.

El principal problema de este giro no es que cambien de opinión —la política exige adaptación—, sino que pretendan hacerlo mediante la amnesia selectiva. Al abrazar hoy los símbolos del municipalismo histórico o los derechos históricos que en su día despreciaron, buscan reescribir su propio pasado de enmienda a la totalidad.

Durante muchos años, el Estatuto de Gernika y las instituciones nacidas de él fueron considerados insuficientes e incluso deslegitimados por buena parte de la izquierda abertzale, que los interpretaba como un marco de subordinación política al Estado.

Mientras tanto, el nacionalismo institucional defendía precisamente esas instituciones como herramientas para construir país, ampliar el autogobierno y mejorar el bienestar de la ciudadanía.

La historia no debería desaparecer simplemente porque hoy las posiciones sean distintas, producto de una evolución ideológica y adaptación a una realidad social.

Pero mientras mantuvieron esas deslegitimaciones, había que construir pais y a eso se dedicaron, durante décadas, las instituciones provenientes del Estatuto. El nivel de autogobierno que hoy disfrutamos en Euzkadi, no nació de discursos maximalistas, sino de décadas de negociación, acuerdos y gestión diaria.

Quienes hemos apoyado, construido, gestionado y defendido las instituciones vascas desde el primer día frente a los embates de Madrid y frente al boicot interno, no podemos asistir en silencio a este espectáculo de prestidigitación política.

Releyendo nuevamente el artículo publicado en Gara, me invade la impresión de que Bergara no fue una cita con la historia; fue un mitin de precampaña pensado para envolver al nacionalismo institucional en una estrategia clara de favorecer el tan ansiado sorpasso, eso sí, sostenido sobre la desmemoria.

La declaración de Bergara no debe servir como plataforma electoral de nadie, donde se busque estrategias o fines que en nada tienen que ver con la historia. A la vez sería un error utilizar la fotografía de Bergara para reescribir la historia o presentar como una continuidad natural lo que, en realidad, ha sido una profunda evolución política. Pero que deja cierto poso estratégico y, a mi entender, poca evolución ideológica.

Tendemos a valorar positivamente, más llevados por el corazón que por la mente, el valorar que hoy existan más espacios de entendimiento entre diferentes sensibilidades nacionalistas.

Siempre he pensado que entre “la razón y el corazón”, creo que preferible dejarse guiar por la razón. Ya que en muchos casos te impedirá equivocarte, pero el corazón ……….

Tenemos derecho frente a quienes se intentan arrogar el liderazgo de un estatuto rechazado durante décadas R repito, tenemos el derecho a recordar como se ha construido el autogobierno y quienes han sido sus constructores.

La memoria no es un obstáculo para los acuerdos. Al contrario, constituye el mejor fundamento para construirlos con honestidad. Pero la honestidad debe basarse en el reconocimiento del camino recorrido y no sobre el olvido selectivo de la propia historia.

 


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26 jul 2026

El coste silencioso de las citas perdidas en Osakidetza

Hemos debatido en este mismo blog, sobre Osakidetza, las listas de espera, la necesidad de más personal sanitario, mayores recursos económicos y la repercusión en la atención sanitaria debido al envejecimiento de la población. Comentandolo con profesionales sanitarios cercanos me trasladan un problema que, aunque es menos visible, repercute en la capacidad asistencial del sistema: Las citas perdidas por pacientes que no cancelan con la suficiente antelación sus citas, e incluso finalmente no acuden sin ningún tipo de motivo que aducir.

Hace unos días acudí al hospital para varias consultas médicas. Mientras esperaba mi turno, hubo algo que llamó poderosamente mi atención. En varias ocasiones el profesional sanitario salía a la sala de espera, y con la lista en mano iba pronunciando el nombre del paciente correspondiente, al no responder, llamaba al siguiente de la lista, sin respuesta, y asi sucesivamente. Tras unos minutos de espera, regresaba a la consulta sin que nadie respondiera.

No es un caso aislado. La escena ya la he vivido en distintas ocasiones, desde la atención primaria a la hospitalaria.

Cuando una ausencia no se comunica, o simplemente no se acude a la cita prevista se malgasta un tiempo asistencial que pudiera ser aprovechado por otro paciente que continúa esperando una cita. ¿Qué repercusión tienen estas ausencias, evitables en muchos casos, sobre el alargamiento de las listas de espera?

Según los datos facilitados por Osakidetza, cada día, cada jornada laboral se pierden alrededor de 2.000 consultas en Atención Primaria originado por pacientes que no avisan previamente, o simplemente, que no acuden a consulta. Si extrapolamos al conjunto del año, supone alrededor de medio millón de consultas vacías, desaprovechadas. Aproximadamente un 2.8% de todas las citas programadas en los centros de salud.

Hablamos de consultas de Atención Primaria, pero si consultamos las consultas hospitalarias y de especialistas, el volumen absoluto de consultas aun siendo menor, la tasa de inasistencia supera en ocasiones el 5%, especialmente cuando transcurren varios meses entre la fecha de citación y la consulta.

El Instituto Vasco de Estadística (Eustat) refleja en sus series sobre salud pública que la demanda asistencial no deja de crecer debido a la pirámide poblacional, por lo que medio millón de consultas desaprovechadas supone una tensión añadida que el sistema difícilmente puede permitirse.

Atribuir este fenómeno a una falta de responsabilidad ciudadana exclusivamente no sería justo. Podríamos excusar a pacientes que terminan acudiendo a Urgencias y resuelven allí su problema, sin tener que esperar su cita. Dificultades para contactar telefónicamente con algunos centros de salud, aunque mi experiencia personal es que siempre he podido comunicar con la debida antelación.

Otra de los motivos pudiera ser la ausencia de recordatorios cuando la consulta se ha programado con meses de antelación. En este caso, reitero, en mi caso personal, puntualmente recibo los recordatorios con uno o dos días de antelación a la cita programada.

Para atajar este problema sin recurrir a medidas penalizadoras, el Dpto. de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza están reforzando la digitalización de los canales de comunicación con el pacient.

El envio de recordatorios mediante mensajes SMS implantados por Osakidetza, desde hace algunos años, buscan reducir estas inasistencias y aprovechar mejor los recursos disponibles. Otros como la incorporación de la Carpeta de Salud, y la posibilidad de anular consultas desde la aplicación móvil, etc etc, ofrecen un abanico de posibilidades.

Creer que las listas de espera desaparecerían únicamente eliminando las citas perdidas seria no reconocer que existen causas estructurales más profundas relacionadas con la disponibilidad de profesionales, el incremento de la demanda asistencia y la creciente complejidad clínica de una población cada vez más envejecida.

Pero, probablemente, una de las medidas más rápidas, económicas y eficaces para aliviar la presión sobre el sistema, aunque sea parcialmente sea recuperar una parte importante de esas aproximadamente 500.000 consultas anuales, que supondría disponer de cientos de miles de actos asistenciales adicionales.

Delegar en nuestras instituciones el mantenimiento de la sanidad pública, uno de los grandes pilares del Estado de bienestar es de pura lógica. Exigir una buena gestión y una financiación suficiente, también lo es.

Gestos cotidianos por parte de los usuarios de Osakidetza, de todos los ciudadanos, de todos nosotros, pueden ayudar, aunque sea en una pequeña parte a mejorar el nivel asistencia. La comunicación y/o cancelación de una cita a la que sabemos que no vamos a acudir, puede significar que otra persona sea atendida antes de cuando esta programada la suya.

Un pequeño gesto, aunque parezca insignificante, puede ayudar a reducir una lista de espera. Tomemos conciencia de que una simple llamada puede beneficiar a otro vecino que lleva semanas o meses esperando esa misma consulta.


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25 jul 2026

El autogobierno también atraca en los puertos

Nuevamente, y después de varios intentos, el Lehendakari Imanol Pradales y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez retrasan su reunión hasta después del verano ante el bloqueo en los traspasos

Uno de los puntos cruciales en donde encalla esta negociación institucional entre el Gobierno Vasco y el Estado, es el traspaso de los puertos de Bilbao y Pasaia. Pero, ¿cuál es el punto de fricción? ¿En la Constitución, en el Estatuto de Gernika o en la voluntad política de interpretar ambos textos?

Vayamos por partes. La Constitución Española de 1978 establece, en su artículo 149.1.20ª, que corresponde al Estado la competencia exclusiva sobre los puertos de interés general. Esta es la principal defensa que plantea el gobierno español para no traspasar esta competencia. Y la que esgrimen los sucesivos gobiernos españoles para mantener la titularidad y gestión de los puertos de Bilbao y Pasaia.

En el otro lado de la mesa, el gobierno vasco refiere al artículo 148 que permite a las comunidades autónomas asumir competencias sobre aquellos puertos que no desarrollen actividades comerciales de interés general. El Estatuto de Gernika concreta esta previsión en su artículo 10.31 al reconocer a la Comunidad Autónoma del País Vasco competencia exclusiva sobre los puertos que no tengan la calificación de interés general otorgada por el Estado.

Este es el nudo gordiano al que se enfrentan ambas partes a la hora de alcanzar un acuerdo.

Jurídicamente, mientras un puerto mantenga la calificación de interés general el estado ostenta la competencia sobre los mismos. Hasta aquí hay conformidad de ambas partes. Pero el auténtico debate es quien determina, quien decide que es un puerto de interés general y con que criterios.

En la actualidad es el propio Estado quien define esa categoría mediante la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante. Esa norma fija criterios relacionados con el volumen de tráfico, la relevancia económica, la conectividad internacional o el carácter estratégico de la infraestructura. Pero la misma ley contempla también la posibilidad de que un puerto pueda dejar de ser considerado de interés general cuando cambien las circunstancias que justificaron dicha catalogación.

Y he ahí donde el Gobierno Vasco entiende que es aplicable al puerto de Pasaia, ya que la realidad portuaria ha evolucionado y ya no desempeña ese papel estratégico que motivo en su día su inclusión en la red estatal de puertos, por lo que podría ser desclasificado y transferido conforme al Estatuto de Gernika.

Aquí es donde se define las posiciones ambas partes. El gobierno español entiende que el puerto de Pasaia continúa siendo una infraestructura esencial en clara contraposición con las posiciones del gobierno vasco. Evidenciando que el debate ya no es exclusivamente jurídico, sino político e institucional.

En relación al puerto de Bilbao, y reconociendo que el principal puerto del Cantábrico es un puerto de interés general, lo que el ejecutivo del Lehendakari Imanol Pradales reivindica no es tanto su desclasificación sino formulas que permitan que las instituciones vascas asuman la gestión, manteniendo la titularidad estatal, o, cuando menos, asumir determinadas funciones de supervisión

Cuando hablamos del autogobierno vasco hablamos del Estatuto de Gernika. Un pacto político destinado a desarrollarlo. Y para ello se necesita voluntad política.

En las últimas décadas, a pesar de las trabas jurídicas interpuestas, se han materializado transferencias mediante acuerdos políticos. Y, ejemplos recientes los tenemos con el traspaso de Cercanías, distintas materias de Seguridad social, etc.etc

Poner la Constitución española como muro para cualquier avance en materia de transferencias, es una clara utilización de la misma, ya que la propia legislación estatal tiene mecanismos para articular modelos de delegación o cogestión, si entre las administraciones correspondientes hay voluntad de acuerdo.

Voluntad política suficiente para adaptar normas aprobadas hace varias décadas, a la realidad institucional y económica de la Euzkadi del siglo XXI


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