Matxitxako: dignidad, autogobierno y memoria frente al olvido
Cuando unos pescadores vascos enseñaron al mundo lo que significa defender un país
El pasado día 5
de marzo, hemos recordado uno de los episodios más simbólicos de la historia contemporánea
de Euzkadi: La batalla de Matxitxako.
Entre las
costas de Bermeo y Bakio, frente al cabo Matxitxako, se escribió una de las
paginas mas dignas y heroicas de la defensa del autogobierno vasco.
La incipiente
Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi, creada por el Gobierno Vasco, presidido
por el Lehendakari Agirre (cuyo nacimiento, ayer día 6, evocamos), se enfrentó
a uno de los buques mas poderosos del bando golpista, el Crucero Canarias.
Pero antes,
hagamos historia.
El bou Nabarra, que originalmente se
denominaba Vendaval fue construido en 1928 para
dedicarse a la pesca de bacalao. El 9 de diciembre de 1936 fue rebautizado como
bou Nabarra y se les destinó a labores de protección y escolta
en las costas vascas, de mercantes procedentes de Baiona asi como impedir el
minado nocturno del Puerto del Bilbao por parte del Genoveva, escoltados su vez
por el destructor Velasco.
Tras la evacuación de Guipúzcoa el 30 de
octubre de 1936, el presidente del Gobierno Vasco, Jose Antonio Agirre, firmó
el decreto para incautar el Vendaval y otros tres navíos para
la protección del tráfico mercante y de los pesqueros en las costas vascas,
propiedad de la empresa PYSBE de Pasaia
El Nabarra (Vendaval) junto al Gipuzkoa (anteriormente denominado
Virgen del Carmen) y al Bizkaia y al Donostia acompañaban, dando protección, a
mercantes como el Candina o el Galdames, e incluso al petrolero Gobeo
procedente de Inglaterra
En una estas misiones de escolta, estos bous a los que se habían
unido los pesqueros Pantzesca y Joseba Mikel, y debido al mal tiempo se
separan, encontrándose de bruces, el Gipuzkoa y el Bizkaia con el Canarias. Originándose
una primera batalla. Ambos gravemente dañados se retiran permaneciendo el Donostia
que, también dañado consigue arribar a costas francesas, quedando el Nabarra presentando
batalla al Canarias.
El combate desigual duró más de hora y media y
terminó cuando un disparo del Canarias alcanzó las calderas del Nabarra, lo que obligó a abandonarlo. Veinte de sus 49
tripulantes embarcaron en los botes salvavidas. El comandante y el primer
oficial (Enrique Moreno y Ambrosio Sarasola, respectivamente) decidieron
quedarse a bordo y hundirse con su barco antes que caer prisioneros de los
franquistas.
Que simboliza la batalla de Matxitxako:
Representa valores ligados a nuestra identidad
vasca. Defensa de las nuestras propias instituciones. Aquellos marinos,
pescadores, trabajadores del mar convertidos en defensores de su pais combatían
bajo la bandera del Gobierno Vasco legítimamente elegido y presidido por el
Lehendakari Jose Antonio Agirre. defendían la legalidad democrática y el
autogobierno vasco frente a la fuerza de las armas
Matxitxako nos recuerda que Euzkadi ha
defendido históricamente sus instituciones y su autogobierno. Generaciones anteriores
a las nuestras asumieron sacrificios para protegerlas.
Hoy, cuando en Europa vuelven los discursos
autoritarios y donde nuestro autogobierno sigue en cuestión, Donde se banaliza
la historia o se intenta reescribir el pasado conviene recordar algo esencial:
Euzkadi, su autogobierno sus instituciones no
son un regalo, de un estado que en su magnanimidad nos ha concedido, Ha habido
generaciones que lo han defendido con enorme sacrificio.
Matxixtako simboliza el compromiso con las
instituciones propias, defensa de la democracia, dignidad frente a la imposición
y, sobre todo, lealtad a Euzkadi incluso en circunstancias adversas
Matxitxako sirve para entender quienes somos y
hacia donde queremos ir.
Matxitxako se erige como faro para generaciones
presentes y futuras en la defensa de la dignidad de un pueblo que nunca decidió
rendirse a pesar de las adversidades
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