12 mar 2026

Hithium: Cuando El Gobierno vasco anunció una inversión que terminó en Navarra

Hace menos de un año el consejero de Industria del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, presentó el acuerdo con la empresa china Hithium como un paso estratégico para situar a la CAV en el mapa europeo del almacenamiento energético.

Un año después la realidad es otra

Euzkadi aspiraba a convertirse en una base industrial para el desarrollo de baterías estacionarias en Europa. y lo ha conseguido a medias, ya que ha sido en uno de sus herrialdes, Nafarroa, donde se ubicará finalmente

La inversión —400 millones de euros y cientos de empleos industriales— se instalará finalmente en Nafarroa, tras el acuerdo alcanzado con el Gobierno foral de María Chivite.

Y esto obliga a hacer varias preguntas incómodas.

¿Se vendió la piel del oso antes de tiempo?

Lo anunciado en 2025 no era una inversión cerrada.

Era un memorando de entendimiento, un acuerdo preliminar para estudiar la implantación industrial.

Sin ubicación concreta.
Sin calendario definitivo.
Sin inversión firmada.

Sin embargo, fue presentado por el Consejero Jauregi, políticamente, como si estuviera ya a punto de cerrar la operación.

En política industrial ese tipo de anuncios prematuros tienen un riesgo evidente: crear expectativas que luego no se materializan.

Y eso es exactamente lo que ha ocurrido.

¿Ha perdido la la CAV inversión por 15 millones?

El propio consejero Mikel Jauregi, afirma que la diferencia aproximada era 15 millones de euros en ayudas publicas, es decir un 5% mas de lo que podría ofrecer la CAV.

De acuerdo a la “explicación” del consejero, la pregunta sería inevitable:

¿De verdad una inversión de 400 millones de euros se pierde por una diferencia relativamente pequeña en incentivos?

Si ese fue el factor decisivo, entonces el problema no sería económico.

Sería de capacidad de gestión, negociación y cierre institucional.

La coincidencia política

La decisión final llega además en un contexto político significativo.

La inversión se anuncia después de la visita de Pedro Sánchez a China, donde el presidente del Gobierno buscaba reforzar las relaciones económicas con el país asiático.

Y la comunidad que finalmente acoge el proyecto es Nafarroa, gobernada por el PSOE.

No hay pruebas públicas de una relación directa entre ambos hechos.

Pero la coincidencia es lo suficientemente relevante como para plantear la pregunta:

¿ha existido algún tipo de impulso político desde el Gobierno central para facilitar la implantación del proyecto en Navarra?

¿Ha hecho valer el PNV su peso en Madrid?

Aquí aparece otra cuestión clave.

El PNV es uno de los socios parlamentarios más importantes para la estabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez.

Sus votos han sido decisivos en numerosas votaciones estratégicas en el Congreso.

Por eso cabe preguntarse:

¿se ha defendido desde Madrid la opción de la CAV en esta negociación?

¿ha existido interlocución política al máximo nivel?

¿o simplemente Nafarroa llegó antes y mejor preparada al cierre del proyecto?

La responsabilidad política

La política industrial no se mide por anuncios.

Se mide por resultados.

Y cuando una inversión estratégica de 400 millones de euros termina instalándose en otro territorio después de haber sido presentada como una oportunidad, lo mínimo exigible es una explicación clara.

El consejero Jauregi debería aclarar:

  • qué grado real de compromiso existía en 2025
  • qué oferta concreta presentó el Gobierno Vasco
  • qué ofreció el Gobierno Foral que aquí no se llegó a cerrar
  • y qué se va a corregir para que esto no vuelva a ocurrir.

Porque atraer inversiones industriales estratégicas exige algo más que buenas intenciones.

Exige discreción negociadora, suelo preparado, rapidez administrativa y capacidad institucional para cerrar acuerdos complejos.

En politica industrial hay que tener una maxima: No gana quien primero anuncia. Gana quien firma primero



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