Lecciones de soberanía económica frente al colapso burocrático estatal
Los datos de ejecución de los fondos europeos Next
Generation publicados el 24 de marzo de 2026, son demoledores y no dejan
lugar a la interpretación interesada. Mientras el Estado español sigue atrapado
en una maraña burocrática que mantiene bloqueados casi el 60% de los recursos
asignados en los ministerios, en Euzkadi hemos puesto a trabajar ya el 85%
de los fondos gestionados directamente por nuestras instituciones.
No es una cuestión de suerte, ni de
"privilegios", como les gusta tildar a los centralistas de uno y otro
signo. Es, sencillamente, la diferencia entre un modelo que entiende la
economía como un servicio al país y otro que la utiliza como un campo de
batalla político.
La obsesión de Madrid por centralizar la gestión
de los proyectos estratégicos se está revelando como el gran "cuello de
botella" para la recuperación, y pone de manifiesto la ineficacia del
mando único. Cada ventanilla ministerial en la capital es un obstáculo más para
una empresa de Muskiz o una cooperativa de Arrasate. Mientras allí se pierden
en trámites infinitos y falta de visión industrial, aquí las instituciones,
desde la cercanía y conocedores del terreno, agilizan los recursos para que
lleguen donde deben: al taller, a la planta de hidrógeno y al laboratorio de
I+D.
Como hemos defendido repetidamente en este blog,
la política económica no consiste en llenar el espacio público de ruido o de
pancartas. Consiste en gestionar con rigor. El éxito en la ejecución de
estos fondos en Euzkadi demuestra que, cuando el dinero llega directamente a
nuestras instituciones, rinde el doble. Es el resultado de anteponer el Rigor frente
a las consignas
Frente a la parálisis ministerial que lo frena
todo, nosotros proponemos la agilidad del Concierto Económico y la
solvencia de nuestras Haciendas Forales. Es la prueba de que el autogobierno
es, por encima de todo, una herramienta de competitividad.
No podemos permitirnos esperar a que el Estado
solucione sus problemas de ineficacia crónica. Cada euro que duerme en un cajón
de Madrid es una oportunidad perdida para nuestra industria. Por eso, exigir la
transferencia total de la gestión de los fondos europeos no es una
reclamación identitaria: es una necesidad de supervivencia económica. Es cortocircuitar
el riesgo de perder el tren de futuro
Queremos las llaves de nuestra casa no para
cerrar puertas, sino para abrirlas al futuro con la rapidez que el mercado
global exige.
Los datos de hoy nos dan la razón. Cuanto más
cerca está el centro de decisión de la realidad productiva, mejor nos va a
todos. Frente a la burocracia centralista y la demagogia de quienes solo saben
gritar, Euzkadi responde con hechos, con inversión y con resultados.
Gure kudeaketa, gure etorkizuna. (Nuestra gestión, nuestro futuro).

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