Soberanía energética: menos vetos y más placas solares en los edificios públicos
Hace apenas unos días escribía en este blog sobre una de las
contradicciones de nuestro debate energético: renovables sí… pero no en mi
pueblo. Hoy un amigo me planteaba otra reflexión interesante: ¿por qué no
empezar por lo más evidente? Si la transición energética es urgente, ¿por qué
no llenar de placas solares todos los tejados de los edificios públicos?”
En medio de un escenario internacional cada vez
más inestable —guerras, tensiones geopolíticas y dependencia energética
exterior— hay una pregunta que nos deberíamos hacer
¿se debería declarar máxima urgencia la
generalización de las energías renovables?
La lógica parece evidente.
Si el futuro energético pasa por la electrificación y las renovables, lo
razonable sería empezar por lo más simple: ¿¿cuántos edificios públicos podrían
convertirse en pequeñas centrales de generación distributiva??
Colegios, hospitales, polideportivos, edificios
administrativos, estaciones, parkings públicos… miles de cubiertas
infrautilizadas que podrían convertirse en pequeñas centrales de generación
distribuida.
Y no, no estamos hablando de una txirenada (que diríamos
en Bilbao), o de una utopía tecnológica.
Estamos hablando de decisiones políticas y administrativas.
Y ahí es donde se vislumbran las telas de araña
que suponen las tramitaciones administrativas lentas, los marcos regulatorios
complejos y la falta de planificación energética a escala territorial
Y en nuestro caso en Euzkadi, aparece además otro
factor: los límites del autogobierno energético.
Mientras muchas decisiones estratégicas siguen
centralizadas en Madrid —red eléctrica, regulación del mercado eléctrico,
autorizaciones de gran escala— las comunidades con capacidad industrial y
tecnológica como Euzkadi no pueden desplegar plenamente su propio modelo
energético.
Aquí, en Euzkadi, existe una base industrial y
tecnológica muy potente en torno a la energía: Redes eléctricas inteligentes, ingeniería
industrial almacenamiento energético etc.
Empresas, centros tecnológicos y universidades
llevan años trabajando en esta transición.
Por eso la clave no es solo instalar placas
solares.
La clave es construir un modelo energético propio que refuerce nuestra
industria y nuestra soberanía económica.
¿¿Pero, Euzkadi puede decidir plenamente su
política energética??
Necesitamos capacidad regulatoria, planificación propia,
control sobre infraestructuras energéticas y un marco propio donde Euzkadi pueda
decidir su propio modelo energético
En definitiva, más autogobierno para construir
también nuestra soberanía energética.
La transición energética no puede quedarse en un
eslogan.
Debe convertirse en una estrategia de país.
La transición energética no puede quedarse en
pancartas ni en vetos locales. Si queremos menos dependencia energética y más
soberanía económica, empecemos por lo más sencillo: convertir cada tejado
público en una pequeña central eléctrica.
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