30 jul 2026

 

Las competencias no se discuten con insultos (I)

Cuando pensábamos que los rescoldos de la final del campeonato Mundial de Futbol ya se habían apagado salta la noticia de la detención de dos jóvenes implicados en la agresión a un seguidor de la “Roja”, por parte de la Policía Nacional.

A este respecto el consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria ha realizado unas declaraciones cuestionando tanto la actuación como el ámbito de actuación de la Policía Nacional, abriendo un debate con connotaciones graves respecto a la interpretación del autogobierno vasco por parte de ciertas fuerzas del Orden del estado español.

Asumir, por parte de estas fuerzas del orden que, existe un reparto competencial establecido en el Estatuto de Gernika, sería lo deseable para no abrir debates estériles. No estamos ante una polémica o un simple desencuentro entre responsables políticos. Estamos hablando de autogobierno, y las declaraciones del consejero me parecen más que acertadas, como defensa del mismo, ante quienes, con sus actuaciones lo cuestionan

El Gobierno Vasco sostiene que el mantenimiento del orden público y la seguridad ciudadana corresponden, con carácter ordinario, a la Ertzaintza, conforme al Estatuto de Gernika, y a los acuerdos alcanzados en la Junta de Seguridad. A partir de ahí la actuación de otros cuerpos policiales debe ajustarse al marco competencial existente. La cuestión, por tanto, no es quién realizó las detenciones, sino si estas se produjeron respetando el modelo policial que el propio ordenamiento jurídico ha diseñado para Euzkadi.

Es realmente preocupante la airada reacción del Sindicato Unificado de Policía (SUP). En lugar de entrar en un debate jurídico sobre el reparto competencial previsto en el Estatuto de Gernika, opta por exigir una rectificación pública al consejero y califica de "irresponsable" su posición, llegando incluso a afirmar que limitar la actuación de la Policía Nacional convertiría a Euzkadi en una "república bananera”

Insinuar que el departamento de Seguridad ha sido permisivo y ha hecho la vista gorda ante los incidentes y agresiones que han sufrido varios hinchas de la selección española, para intentar justificar sus actuaciones policiales no son de recibo y si demandan una rectificacion por parte del SUP, y una explicacion por parte de ministerio de seguridaad correspondiente

Utilizar un lenguaje brusco, que pudiéramos tildarlo de zafio, es impropio de quien pretende participar en un debate institucional serio. Los desacuerdos sobre competencias se resuelven con argumentos jurídicos y respeto al marco legal, no mediante descalificaciones o expresiones destinadas a desacreditar las instituciones de autogobierno.

Acusar, como lo ha hecho el Sindicato Unificado de Policía (SUP), de actuar con "irresponsabilidad", exigiendo, ni más ni menos, una rectificación pública, defendiendo que la Policía Nacional actuó dentro de sus competencias, deriva el debate, no ya en lo exclusivamente institucional, sino lo convierte en una confrontación publica sobre el alcance del autogobierno.

Por otro lado, es curioso comprobar cómo ciertos medios emplean distintos términos, cuando casos esporádicos como los ocurridos en Bilbao, son magnificados, y a la vez ocultan otros hechos como por ejemplo, en Madrid, donde la Asociación de Migrantes de Argentina Residentes en España (MARES) que afirma haber sufrido agresiones por parte de simpatizantes de la selección española en Madrid. Si unas agresiones merecen atención, las otras también deberían merecerla.

Cuestionar la profesionalidad de la Ertzaintza, y su capacidad para ejercer las competencias que tiene atribuidas va en dirección contrario de una buena colaboración entre las distintas fuerzas policiales. Al contrario, alimentan enfrentamientos entre dichos cuerpos, que en diversas ocasiones ya trabajan de manera coordinada y conjunta.

Se trata de determinar si el reparto de competencias aprobado democráticamente esta siendo respetado, y, aunque no sea del agrado de algunos, deba seguir siéndolo.

Si el Gobierno Vasco entiende que ese marco competencial ha sido vulnerado, tiene del deber y el derecho institucional de plantearlo en los órganos bilaterales previstos para ello. El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, tiene la obligación de defender el autogobierno, defender las competencias propias, y eso no debe suponer atacar ninguna institución del Estado.

Defender el Estatuto de Gernika y las competencias de la Ertzaintza no es un acto de hostilidad hacia la Policía Nacional. Es, sencillamente, exigir que cada institución actúe dentro del marco competencial que el ordenamiento jurídico establece. Quienes pretenden ridiculizar esa reivindicación con expresiones grandilocuentes y despectivas deberían recordar que el Estado de Derecho se fundamenta precisamente en el respeto a la ley y a las competencias legalmente atribuidas.

Si el Estatuto debe respetarse cuando atribuye competencias al Estado, también debe respetarse cuando las atribuye a Euzkadi. Aunque todavía haya quienes se resistan a asumir con normalidad el modelo de autogobierno que la ciudadanía vasca aprobó democráticamente y que el Estatuto de Gernika consagra.


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