16 jul 2026

No hay bienestar sin capacidad de decidir

El secretario general del PSE, Eneko Andueza, durante la reunión del Comité nacional de su partido, en declaraciones efectuadas reivindico un proyecto basado en el fortalecimiento de los servicios públicos, la vivienda, el empleo y las políticas sociales. Lo que el denomina “prioridad social”, en contraposición con lo que para su socio de gobierno, EAJ-PNV, dice ser “prioridad nacional”, sin más argumentos que el slogan.

Nuevamente nos encontramos que un socio de gobierno, necesita marcar perfil propio, más en modo preelectoral que real. Y para ello abre un debate artificial que plantea una cuestión de calado como es la incompatibilidad entre ambas prioridades.

Acusa a EAJ-PNV, repetimos, su socio de gobierno, de “coqueteos” con una agenda nacionalista con propuestas fiscales de “sesgo neoliberal”, situándose en debates identitarios en lugar de en la mejora de la vida cotidiana de la ciudadanía vasca.

Desde su posición “socialdemócrata” es un planteamiento legítimo, aunque bastante superficial. Ya que la experiencia, en Euzkadi, demuestra a lo largo de décadas, el desarrollo de políticas sociales ha sido posible gracias a un mayor grado de autogobierno, con ejecutivos presididos por EAJ-PNV, en coalición con otras fuerzas políticas.

Como socio de gobierno, como integrante del Gobierno Vasco, el propio PSE conoce que cada transferencia asumida amplía la capacidad de las instituciones vascas para diseñar políticas públicas adaptadas a su realidad. Cuanto mayor es el grado de autogobierno, mayores son las herramientas para diseñar políticas sociales. 

Establecer consensos, y hacer cumplir una ley cual es el Estatuto de Gernika, supone negociar traspasos de transferencias que permitan establecer dinámicas para que la ciudadanía mantenga el estado de bienestar del que ahora mismo goza.

Basta observar la evolución del autogobierno vasco durante las últimas décadas para comprobar que competencias como la sanidad, la educación, las políticas activas de empleo, la protección social o la gestión de la RGI han permitido desarrollar un modelo propio que, con sus aciertos y sus carencias, presenta indicadores sociales superiores a la media estatal en numerosos ámbitos.

El propio presidente del EBB, Aitor Esteban, calificó las declaraciones de Andueza de “puro teatro” y las interpretó como un intento de marcar perfil político en el inicio de un nuevo ciclo electoral, pero, incluso EH Bildu, tampoco comparte el planteamiento presentado por el Sr. Andueza

El PSE-EE necesita reforzar un perfil propio dentro del Gobierno Vasco y diferenciarse de su socio principal. Es una estrategia habitual en los gobiernos de coalición cuando comienza a aproximarse una etapa electoral. Y, quizás por ese motivo, el Sr. Andueza, de vez en cuando intente distinguir su discurso de su socio en el gobierno.

En declaraciones de Mertxe Aizpurua, portavoz de la coalición EH Bildu en el Congreso, calificó de “falsa dicotomía” contraponer prioridad nacional y prioridad social. Para EH Bildu el fortalecimiento de los derechos sociales son consecuencia de un mayor reconocimiento nacional.

Dos formaciones políticas que, a su vez, mantienen profundas discrepancias sobre el modelo institucional de Euzkadi, pero que representan a una amplísima mayoría de la ciudadanía vasca, coinciden en rechazar esa incompatibilidad entre agenda nacional y agenda social. No en vano, Euzkadi lleva demostrado, como decíamos, décadas de que ambas dimensiones pueden avanzar de forma paralela.

Una agenda nacional en aras a fortalecer nuestra capacidad de gestión sobre los recursos públicos, mejoras en el Concierto Económico o del Cupo, etc.etc. permite a Euzkadi disponer de instrumentos financieros propios para establecer políticas adaptadas a la realidad del entorno, a la realidad de la ciudadanía vasca.

La “prioridad nacional”, el fortalecimiento del autogobierno, no constituye necesariamente un fin en sí mismo. Es precisamente el instrumento que permite construir una sociedad con mayores cotas de bienestar, igualdad y cohesión social.

La prioridad nacional no compite con la prioridad social. La hace posible. Pero sin capacidad para decidir, tampoco existe capacidad para desarrollar políticas sociales propias.


No hay comentarios: