7 mar 2026

Salarios en Euzkadi: entre el modelo del acuerdo y el populismo sindical de EH Bildu

El Parlamento vasco defiende el modelo vasco de negociación colectiva frente al maximalismo sindical y la estrategia de confrontación

Euzkadi debe poder adaptar los salarios a su realidad económica y social, y asi lo ha dejado claro el Parlamento Vasco

Históricamente nuestro modelo, el modelo de negociación colectiva y acuerdo social ha conseguido algo que parecen olvidar con demasiada facilidad: salarios medios mas altos y mejores convenios que en gran parte del Estado

Mientras en muchas comunidades los convenios apenas superan el salario mínimo estatal, en Euzkadi muchos sectores ya tienen salarios mínimos de convenio claramente superiores.

El modelo que ha permitido combinar competitividad económica, estabilidad laboral y salarios dignos. Y este es el modelo que el Parlamento Vasco vuelve a defender

Frente a este modelo, ELA y LAB, asentados en un sindicalismo de la confrontación permanente, vuelven a apostar por el camino de siempre: maximalismo, huelga general y presión política permanente.

Su propuesta es conocida: un salario mínimo vasco de 1.500 euros impuesto políticamente. Pero detrás de esa propuesta hay una pregunta que nunca responden: ¿cómo se aplica?, ¿con qué marco legal?, ¿qué ocurre con miles de pequeñas empresas?, ¿quién asume el impacto económico?

Porque lanzar una cifra es fácil, pero Gobernar una economía real es bastante más complejo.

Y en esa estrategia de confrontación aparece una vez mas EH Bildu.

EH Bildu lleva años intentando trasladar a las instituciones la lógica del conflicto permanente. Salvo cuando la realidad les obliga a moderarse, porque gestionar un ayuntamiento o una economía global exige algo que es obligado: Responsabilidad

El debate ha quedado además claramente reflejado en el propio Parlamento Vasco. Mientras PNV y PSE defendieron reforzar la negociación colectiva para adaptar los salarios a la realidad económica del país, EH Bildu volvió a apostar por una propuesta de salario mínimo de 1.500 euros impulsada desde las instituciones. Una cifra presentada como consigna política pero sin responder a cuestiones fundamentales: el encaje legal de esa medida, su impacto en miles de pequeñas empresas o su sostenibilidad económica.

No es casualidad que la propuesta haya sido rechazada por la mayoría parlamentaria: gobernar una economía real exige algo más que cifras lanzadas al aire.

Euzkadi necesita acuerdos, no eslóganes

Subir salarios es necesario: Mejorar las condiciones laborales también.

Pero hacerlo exige responsabilidad, estabilidad y visión de país.

Convertir el debate laboral en una batalla ideológica permanente puede servir para agitar titulares, pero no sirve para construir un modelo económico sólido.

La política laboral no se construye con consignas ni con pancartas, sino construyendo acuerdos, estabilidad y visión de país.

Euskadi ha demostrado durante décadas que cuando el diálogo social funciona, los salarios suben, el empleo se mantiene y la economía avanza.

El progreso de Euzkadi siempre ha nacido del acuerdo, no del ruido político


1 comentario:

Maite Durana; La Dama del txakolí dijo...

Totalmente de acuerdo