14 jun 2026

Las sombras de la nueva revolución fiscal de Bizkaia

La Diputación Foral de Bizkaia ha presentado un ambicioso paquete de deducciones fiscales para atraer talento y reforzar el arraigo empresarial. Todo ello con gran despliegue informativo en los medios. Objetivo de estas medidas cubrir la creciente demanda de profesionales cualificados y hacer frente a la competitividad económica de Bizkaia.

De primeras suena muy bien. Es una pública demanda reiterada por las empresas la necesidad de contar con trabajadores especializados, que, habiendo sido formados en este territorio, por motivos laborales desarrollan sus conocimientos en otros territorios, estados o países.

Hasta aquí nada que objetar. Titulares optimistas y objetivos claros, pero surgen algunas preguntas, quizás incómodas, que remiten a un debate público. Incentivos fiscales para quienes deseen retornar a Bizkaia, o afincarse en este territorio.

El debate: ¿Qué pasa con el talento que ya está aquí afincado?

Importantes exenciones fiscales para profesionales que se trasladen, como digo, a nuestro territorio. Mientras miles de trabajadores que han estudiado, trabajado (y siguen trabajando), cotizado etc. Que han contribuido al desarrollo económico de Euzkadi seguirán tributando exactamente igual que hasta ahora. Es decir, se genera una evidente sensación de agravio comparativo en favor de quienes regresan o se incorporan desde otros territorios.

Pongamos un ejemplo sencillo: Un joven vizcaíno que se ha formado, que ha transcurrido, y que transcurre su carrera profesional en Bizkaia, hasta convertirse en director de departamento, de una gran compañía internacional, radicada también en Bizkaia. ¿Qué incentivos fiscales va a recibir de la Diputación Foral de Bizkaia por haber apostado por permanecer en Bizkaia?

Pongamos otro ejemplo: Empresa que incorpora para un puesto similar a un profesional de otro pais o territorio nacional. En ese caso si podrá acceder a importantes beneficios fiscales pergeñados específicamente para el,

Pues, prácticamente ninguno. Y es aquí donde, como decía, se produce la discriminación

Según esta lógica, parece que en el argumentario de las instituciones prevalece el premiar a quien decidió, en su día, desarrollar su carrera profesional fuera de Bizkaia. Podríamos comprender esta lógica económica, pero no entender o ignorar la precepción de agravio que pueda generar

Miles de profesionales vascos también tomaron una decisión. La de quedarse. La de desarrollar aquí su carrera profesional, crear aquí sus familias, pagar aquí sus impuestos y contribuir aquí al desarrollo económico del país. ¿Por qué esa apuesta no merece también un reconocimiento específico?

Las instituciones tienen la obligación de competir por atraer talento. Nadie discute esa necesidad. Pero tampoco deberían olvidar que la primera obligación de cualquier país es cuidar a quienes ya han decidido quedarse. El talento que llega es una oportunidad. El que permanece, además, es un compromiso.

Otra cuestión a debatir: Se podrán deducir gastos de seguros médicos privados. Cuando se debe apostar por la educación, la sanidad pública, incentivar la sanidad privada no lo veo muy coherente, cuando desde décadas existe una defensa tradicional de los servicios públicos y donde Osakidetza ha sido históricamente uno de los pilares del autogobierno.


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