Las sombras de la nueva revolución fiscal de Bizkaia
La Diputación Foral de Bizkaia ha presentado un ambicioso paquete de deducciones fiscales para atraer talento y reforzar el arraigo empresarial. Todo ello con
gran despliegue informativo en los medios. Objetivo de estas medidas
cubrir la creciente demanda de profesionales cualificados y hacer frente a la
competitividad económica de Bizkaia.
De primeras suena muy bien. Es una pública demanda reiterada por las
empresas la necesidad de contar con trabajadores especializados, que, habiendo
sido formados en este territorio, por motivos laborales desarrollan sus conocimientos
en otros territorios, estados o países.
Hasta aquí nada que objetar. Titulares optimistas y objetivos claros, pero
surgen algunas preguntas, quizás incómodas, que remiten a un debate público. Incentivos
fiscales para quienes deseen retornar a Bizkaia, o afincarse en este
territorio.
El debate: ¿Qué pasa con el talento que ya está aquí afincado?
Importantes exenciones fiscales para profesionales que se trasladen, como
digo, a nuestro territorio. Mientras miles de trabajadores que han estudiado,
trabajado (y siguen trabajando), cotizado etc. Que han contribuido al
desarrollo económico de Euzkadi seguirán tributando exactamente igual que hasta
ahora. Es decir, se genera una evidente sensación de agravio comparativo en
favor de quienes regresan o se incorporan desde otros territorios.
Pongamos un ejemplo sencillo: Un joven vizcaíno que se ha formado, que ha transcurrido,
y que transcurre su carrera profesional en Bizkaia, hasta convertirse en
director de departamento, de una gran compañía internacional, radicada también en
Bizkaia. ¿Qué incentivos fiscales va a recibir de la Diputación Foral de
Bizkaia por haber apostado por permanecer en Bizkaia?
Pongamos otro ejemplo: Empresa que incorpora para un puesto similar a un profesional
de otro pais o territorio nacional. En ese caso si podrá acceder a importantes beneficios
fiscales pergeñados específicamente para el,
Pues, prácticamente ninguno. Y es aquí donde, como decía, se produce la discriminación
Según esta lógica, parece que en el argumentario de las instituciones prevalece
el premiar a quien decidió, en su día, desarrollar su carrera profesional fuera
de Bizkaia. Podríamos comprender esta lógica económica, pero no entender o ignorar
la precepción de agravio que pueda generar
Miles de profesionales vascos también tomaron una decisión. La de quedarse.
La de desarrollar aquí su carrera profesional, crear aquí sus familias, pagar
aquí sus impuestos y contribuir aquí al desarrollo económico del país. ¿Por qué
esa apuesta no merece también un reconocimiento específico?
Las instituciones tienen la obligación de competir por atraer talento. Nadie
discute esa necesidad. Pero tampoco deberían olvidar que la primera obligación
de cualquier país es cuidar a quienes ya han decidido quedarse. El talento que
llega es una oportunidad. El que permanece, además, es un compromiso.
Otra cuestión a debatir: Se podrán deducir gastos de seguros médicos privados.
Cuando se debe apostar por la educación, la sanidad pública, incentivar la
sanidad privada no lo veo muy coherente, cuando desde décadas existe una
defensa tradicional de los servicios públicos y donde Osakidetza ha sido históricamente uno de los
pilares del autogobierno.
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