20 jun 2026

Deustobarómetro: Promesas vs gestión real y demostrable

Ha sido presentado los datos del último Deustobarometro, presentando una fotografía de la sociedad vasca, que bien merece una reflexión, más allá de la interpretación partidista.

Lo mismo que otros estudios vienen reflejando, las principales preocupaciones son por este orden: La vivienda, la sanidad y el coste de vida. Mas allá aparecen la delincuencia, la inmigración y otras cuestiones de índole económico social. Por tanto, los datos de este estudio no hacen sino reiterar algo que ya es conocido.

Hay ciertas contradicciones que llaman la atención y que pueden ser objeto de debate.

En primer lugar, la economía recibe una valoración positiva. La ciudadanía estima que su situación económica es buena o regular, sin expectativa de que cambie en el próximo año. El desempleo tampoco aparece en posiciones principales. Tampoco cuestiones cotidianas como convivencia política, relacion con el Estado o el propio euskera.

Es decir, en el estudio queda reflejada una sociedad preocupada, pero no inmersa en una crisis general.

Las inquietudes, los problemas que preocupan son aquellos cuya gestión corresponde a las instituciones que gestionan la vivienda, sanidad, políticas sociales o seguridad ciudadana. Lógico, por otro parte, ya que quien gobierna asume el desgaste derivado de su gestión. Algo habitual en todos los ejecutivos.

Sin embargo, la oposición tiene la ventaja de estar señalando continuamente los errores sin tener que demostrar como resolver los problemas sin tener que asumir una responsabilidad directa de gestión. El objetivo de la oposición es airear, utilizar la propaganda, los fallos en la gestión. Y ocultar los éxitos del gobernante.

Respecto a la problemática de la vivienda, hay que reconocer que EH Bildu ha puesto en campaña diversas actuaciones tendentes a informar a la sociedad vasca cuales serian sus soluciones futuras en caso de llegar a la Lehendakaritza. Una campaña efectiva si nos atenemos a los resultados del estudio.

Pero recordemos, EH Bildu hablan de futuribles. Es decir, demanda de la ciudadanía un ejercicio de fe, o como en el cuento del flautista de Hamelin, componiendo una musica capaz de entusiasmar, pero sin posibilidad real de certificar su teoría en obras o proyectos ya realizados.

En base a esa composición musical EH Bildu continúa creciendo en apoyo electoral sin haber tenido la responsabilidad directa de gestionar los principales departamentos del Gobierno Vasco. Continúa creciendo gracias a un ejercicio de fe. Es un movimiento perfectamente legitimo en democracia, que plantea algunas preguntas.

Puede que, gracias a una campaña bien organizada, por parte de EH Bildu, se genere una esperanza a una alternativa que pudiese hacerlo mejor, aunque en estos momentos, no pudiera ofrecer resultados reales. Ni siquiera en aquellos municipios donde gobiernan desde hace años y donde ya disponen de capacidad para demostrar con hechos sus planteamientos en materia de vivienda.

Construir un relato político asociando todos los problemas a los partidos que ejercen las acciones del Gobierno y convertir a la oposición, en este caso, EH Bildu, en depositaria de las expectativas de cambio, es una buena estrategia, ya que reconocerlo.

El Gobierno Vasco ha aprobado el Plan director de Vivienda 2025-2027, que contempla la promoción de 7.000 viviendas de alquiler asequible durante la legislatura y fija como objetivo alcanzar las 50.000 viviendas protegidas en Euskadi para el año 2035. Para ello se plantean reformas urbanísticas, agilización administrativa, reservas estratégicas de suelo y acuerdos con ayuntamientos.

A ello se suma la ampliación de programas ya existentes como Gaztelagun, Bizigune o ASAP, destinados a facilitar el acceso al alquiler y movilizar viviendas vacías hacia el mercado de alquiler asequible.

También se han puesto en marcha medidas para reservar hasta el 50% de determinadas promociones de vivienda protegida para jóvenes, impulsar apartamentos dotacionales intergeneracionales y facilitar la conversión de locales vacíos en viviendas habitables.

En paralelo, Visesa acaba de aprobar un programa récord que contempla 801 nuevas viviendas de alquiler protegido.

En Donostia, Gobierno Vasco y Ayuntamiento han acordado impulsar más de 5.000 viviendas protegidas en suelos municipales.

Y se están desarrollando fórmulas innovadoras como la construcción de viviendas y alojamientos dotacionales sobre edificios públicos ya existentes, con el objetivo de crear miles de nuevas plazas residenciales sin consumir nuevo suelo.

La vivienda necesita menos música celestial y más hormigón, más grúas, más licencias, más suelo disponible y más viviendas terminadas.

Esa diferencia entre gestionar y prometer es probablemente una de las cuestiones que la ciudadanía debería valorar cuando analiza quién ofrece soluciones reales y quién simplemente ofrece expectativas.

Vuelvo a evocar aquella leyenda alemana del siglo XIII, el flautista de Hamelin. Siempre existe el riesgo de dejarse seducir por una melodía agradable sin preguntarse a dónde conduce el camino.


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