Deustobarómetro: Promesas vs gestión real y demostrable
Ha sido presentado los datos del último Deustobarometro, presentando una fotografía
de la sociedad vasca, que bien merece una reflexión, más allá de la interpretación
partidista.
Lo mismo que otros estudios vienen reflejando, las principales preocupaciones
son por este orden: La vivienda, la sanidad y el coste de vida. Mas allá aparecen
la delincuencia, la inmigración y otras cuestiones de índole económico social.
Por tanto, los datos de este estudio no hacen sino reiterar algo que ya es conocido.
Hay ciertas contradicciones que llaman la atención y que pueden ser objeto
de debate.
En primer lugar, la economía recibe una valoración positiva. La ciudadanía estima
que su situación económica es buena o regular, sin expectativa de que cambie en
el próximo año. El desempleo tampoco aparece en posiciones principales. Tampoco
cuestiones cotidianas como convivencia política, relacion con el Estado o el
propio euskera.
Es decir, en el estudio queda reflejada una sociedad preocupada, pero no
inmersa en una crisis general.
Las inquietudes, los problemas que preocupan son aquellos cuya gestión corresponde
a las instituciones que gestionan la vivienda, sanidad, políticas sociales o
seguridad ciudadana. Lógico, por otro parte, ya que quien gobierna asume el
desgaste derivado de su gestión. Algo habitual en todos los ejecutivos.
Sin embargo, la oposición tiene la ventaja de estar señalando continuamente
los errores sin tener que demostrar como resolver los problemas sin tener que
asumir una responsabilidad directa de gestión. El objetivo de la oposición es
airear, utilizar la propaganda, los fallos en la gestión. Y ocultar los éxitos del
gobernante.
Respecto a la problemática de la vivienda, hay que reconocer que EH Bildu ha
puesto en campaña diversas actuaciones tendentes a informar a la sociedad vasca
cuales serian sus soluciones futuras en caso de llegar a la Lehendakaritza. Una
campaña efectiva si nos atenemos a los resultados del estudio.
Pero recordemos, EH Bildu hablan de futuribles. Es decir, demanda de la ciudadanía
un ejercicio de fe, o como en el cuento del flautista de Hamelin, componiendo
una musica capaz de entusiasmar, pero sin posibilidad real de certificar su teoría
en obras o proyectos ya realizados.
En base a esa composición musical EH Bildu continúa creciendo en apoyo
electoral sin haber tenido la responsabilidad directa de gestionar los
principales departamentos del Gobierno Vasco. Continúa creciendo gracias a un
ejercicio de fe. Es un movimiento perfectamente legitimo en democracia, que plantea
algunas preguntas.
Puede que, gracias a una campaña bien organizada, por parte de EH Bildu, se genere
una esperanza a una alternativa que pudiese hacerlo mejor, aunque en estos
momentos, no pudiera ofrecer resultados reales. Ni siquiera en aquellos
municipios donde gobiernan desde hace años y donde ya disponen de capacidad
para demostrar con hechos sus planteamientos en materia de vivienda.
Construir un relato político asociando todos los problemas a los partidos
que ejercen las acciones del Gobierno y convertir a la oposición, en este caso,
EH Bildu, en depositaria de las expectativas de cambio, es una buena estrategia,
ya que reconocerlo.
El Gobierno Vasco ha aprobado el Plan director de
Vivienda 2025-2027, que contempla la promoción de 7.000 viviendas de alquiler
asequible durante la legislatura y fija como objetivo alcanzar las 50.000
viviendas protegidas en Euskadi para el año 2035. Para ello se plantean
reformas urbanísticas, agilización administrativa, reservas estratégicas de
suelo y acuerdos con ayuntamientos.
A ello se suma la ampliación de programas ya existentes
como Gaztelagun, Bizigune o ASAP, destinados a facilitar el acceso al alquiler
y movilizar viviendas vacías hacia el mercado de alquiler asequible.
También se han puesto en marcha medidas para reservar
hasta el 50% de determinadas promociones de vivienda protegida para jóvenes,
impulsar apartamentos dotacionales intergeneracionales y facilitar la
conversión de locales vacíos en viviendas habitables.
En paralelo, Visesa acaba de aprobar un programa récord
que contempla 801 nuevas viviendas de alquiler protegido.
En Donostia, Gobierno Vasco y Ayuntamiento han acordado
impulsar más de 5.000 viviendas protegidas en suelos municipales.
Y se están desarrollando fórmulas innovadoras como la construcción de
viviendas y alojamientos dotacionales sobre edificios públicos ya existentes,
con el objetivo de crear miles de nuevas plazas residenciales sin consumir
nuevo suelo.
La vivienda necesita menos música celestial y más
hormigón, más grúas, más licencias, más suelo disponible y más viviendas
terminadas.
Esa diferencia entre gestionar y prometer es probablemente una de las
cuestiones que la ciudadanía debería valorar cuando analiza quién ofrece
soluciones reales y quién simplemente ofrece expectativas.
Vuelvo a evocar aquella leyenda alemana del siglo XIII, el flautista de
Hamelin. Siempre existe el riesgo de dejarse seducir por una melodía agradable
sin preguntarse a dónde conduce el camino.
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