17 abr 2026

Bilbao La Vieja: del “renacimiento” al miedo cotidiano

Durante años, Bilbao La Vieja se vendió como ejemplo de regeneración urbana. Cultura, diversidad, convivencia. Un barrio “recuperado” para la ciudad. Pero basta hablar con vecinos o leer la prensa de estos días para ver que el relato hace aguas.

La residencia universitaria ubicada en la calle Cortes, de Bilbao. Inaugurada en el 2004 fue una apuesta personal por el alcalde D. Iñaki Azkuna al objeto de producir una revitalización del entorno. Lamentablemente no ha tenido el efecto deseado, y hoy es noticia ya según El Correo, ha perdido 40 matriculas. Y no, no ha sido por precio, ni por calidad, sino por miedo.

No es un titular menor. Es un síntoma. Cuando estudiantes —y sus familias— deciden no alojarse en un sitio por inseguridad, estamos ante un fallo estructural. No es una sensación. Es una decisión económica basada en riesgo. Y eso tiene consecuencias

Puede haber relatos oficiales que intenten minusvalorar una sensación que no está lejos, precisamente, de la realidad cotidiana.

Los propios vecinos del entorno lo describen sin rodeos: calles convertidas en mercadillos improvisados, venta ambulante, sin control, suciedad, tensión constante etc, Y no, no hablamos de un hecho puntual, sino de una constante. Hablamos de ocupación continuada del espacio publico

El resultado: Degradación del entorno, sensación de impunidad, y expulsión silenciosa del vecino de siempre. En definitiva, una degradación visible sin visos de corregirse.

Respecto a la residencia, y según relata el mismo diario, los responsables han pedido ayuda a UPV/EHU, a la Ayuntamiento de Bilbao, acciones efectivas más allá del “Estamos en ello”

Pero una política no proactiva dirigida a resolver definitivamente la situación provocada por la inseguridad suele acabar mal,

Siempre nos hemos sentido orgullosos de cómo en Bilbao sabemos hacer bien las cosas …… cuando queremos. Zonas rehabilitadas con control y presencia que genera seguridad.

Y aquí conviene tenerlo claro. Defender seguridad no es ir contra nadie, es estar a favor de la convivencia, el comercio legal y la vida del barrio. Seguridad no es ideología

Cuando los vecinos denuncian, los estudiantes se van y los negocios sufren, el discurso de “todo es percepción” se cae. La realidad no entiende de relatos

La solución existe. Pero exige actuación, y los propios vecinos y afectados lo dicen sin rodeos: Presencia policial constante, presencia real. Porque cuando hay control desaparece el bazar ilegal, vuelve la normalidad y regresa la confianza

Esto no va solo de Bilbao La Vieja. Va de un modelo de ciudad.

Si aceptamos que haya zonas donde la ley se aplica a medias, el espacio público se ocupa sin control, los vecinos viven con miedo y, entonces, el problema dejará de ser de un barrio. Sera de todos


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