18 may 2026

El espejismo de los 3.500 millones: Las contradicciones de EH Bildu con la vivienda

EH Bildu presenta su "nuevo" plan para resolver la necesidad habitacional en Euzkadi, con un objetivo declarado: transformar la estructura del mercado residencial y consagrar el “derecho a habitar” frente a la vivienda como activo financiero

Propone una inversión masiva de 3.500 millones de euros para promover 30.000 viviendas públicas a precios asequibles en un plazo de 10 años. Su objetivo declarado es transformar la estructura del mercado residencial y consagrar el "derecho a habitar" frente a la vivienda como activo financiero.

Financiación propuesta: Plantean que el Gobierno Vasco (Lakua) aporte 1.000 millones, otros 1.000 millones provengan de fundaciones bancarias (BBK, Kutxa, Vital) y EPSV, y 1.500 millones adicionales vía créditos del ICO y el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Es decir, colaboración publico privada, tan denostada hasta hace unos dias

Precios objetivo: Estiman alquileres protegidos en torno a los 650 euros al mes y viviendas en derecho de superficie a la venta por una media de 225.000 euros.

En política, la memoria suele ser el peor enemigo de la demagogia. 

El reciente anuncio de EH Bildu, que propone a bombo y platillo ha sido publicitado por la izquierda abertzale como el nacimiento de un "nuevo paradigma". Sin embargo, basta con rascar un poco la pintura de su fachada electoralista para que emerja una doble realidad: una flagrante contradicción con sus dogmas históricos y el intento de vender como revolucionario un traje que las instituciones vascas llevan vistiendo y perfeccionando desde hace décadas.

La propuesta de EH Bildu califica de "precios realmente asequibles" la venta de pisos en derecho de superficie por 225.000€. Desde sectores de la propia izquierda tradicional o plataformas de vivienda se ha criticado a menudo que fijar un umbral de 225.000€ para vivienda protegida sigue estando fuera del alcance de la juventud precarizada y de las familias con rentas bajas, cayendo en el mismo "modelo de mercado" que ellos mismos censuran en sus discursos ideológicos.

Adquirir una propiedad, aunque sea VPO, y con derecho de superficie, por 225.000€ implica contar con un ahorro previo de, como minimo, el 20% para poder acceder a una financiación. No contamos el IVA sujeto a operaciones de este tipo, y obviamos el ahorro para los posteriores gastos que conllevan, para poder tener la vivienda a punto para sr habitada (Mobiliario, servicios, etc. etc). En definitiva, obligar a una familia a hipotecarse de por vida

Durante años, cualquier promoción pública que rozara esas cuantías era tildada por EH Bildu de "sumisión a las lógicas del mercado" y de "atropello para los jóvenes precarios".

Y ahí es donde el nuevo discurso de EH Bildu empieza a tener problemas serios de credibilidad.

Históricamente la izquierda abertzale ha mantenido un discurso contrario a grandes desarrollos residenciales. No al crecimiento urbanístico, no a la colaboración publico privada en vivienda, y ¡mucho menos a las VPO en propiedad.

Asimismo, ha criticado con dureza el modelo de las fundaciones bancarias (antiguas cajas de ahorros vascas) y la gestión de las EPSV (entidades de previsión social voluntaria), acusándolas de responder a lógicas capitalistas o de privatización. Sin embargo, en esta propuesta actual, dependen directamente de detraer 1.000 millones de euros de los fondos de estas entidades privadas y de previsión social para cuadrar su plan de vivienda.

Durante años hemos escuchado que construir más no solucionaba nada, que consumir suelo era negativo, que había que limitar nuevos desarrollos, que la vivienda en propiedad era poco menos que una concesión al “mercado”, que el alquiler debía ser prácticamente el único eje, y que la promoción privada formaba parte del problema. Ya no hablemos de las criticas constantes, durante años, a la política “ladrillo”

Con el nuevo plan EH Bildu reconoce implícitamente varias cosas: Construir y mucho, porque cuando anuncias 30.000 nuevas viviendas, estás aceptando precisamente aquello que durante años se criticó desde determinados sectores ideológicos.

EH Bildu ahora defiende: VPO en venta, promoción masiva, movilización de suelo, colaboración con fundaciones bancarias y EPSV, participación privada. En definitiva, activar suelo, acelerar tramitaciones, facilitar promoción y aumentar parque residencial

¿Dónde quedó la retórica de que la vivienda pública debía desvincularse por completo de cualquier lógica mercantil? La realidad ha entrado por la ventana de la sede de la coalición, obligándoles a aceptar los costes reales de construcción que antes negaban desde la comodidad de la oposición.

El mayor ejercicio de funambulismo político de EH Bildu consiste en pretender inaugurar la política de vivienda en Euzkadi. Venden su plan como un giro copernicano, obviando deliberadamente que el Euzkadi es, desde hace lustros, la comunidad autónoma que lidera la inversión pública en vivienda en todo el Estado, muy por encima de la media de territorios gobernados por la izquierda que ellos toman como referencia.

Euzkadi fue pionera en decretar que el suelo y la vivienda protegida jamás perdieran su condición pública, evitando la especulación. Una medida de gestión real, no de pancarta. 

Alokabide y Visesa: El parque público de alquiler vasco no es una promesa a diez años; es una red que ya atiende a miles de familias gracias a una financiación estructural y sostenible que no necesita saquear los fondos de pensiones de los trabajadores. 

Ayudas Directas e Inmediatas: Frente al "ya vendrán las grúas dentro de una década", programas como Gaztelagun o Emanzipa ofrecen soluciones de emancipación aquí y ahora, inyectando recursos directos en los jóvenes vascos.

El plan de EH Bildu no es un nuevo paradigma; es un reconocimiento implícito de que el modelo de concertación, edificación protegida y uso de la estructura financiera de Euskadi que el PNV y el Gobierno Vasco llevan defendiendo años es el único camino viable. La diferencia estriba en que el Ejecutivo vasco lo hace respetando la seguridad jurídica, el ahorro de los trabajadores y la estabilidad presupuestaria.

La propuesta de la izquierda abertzale es el clásico traje populista: mucha propaganda, un despliegue de cifras hiperbólicas y, en el fondo, una profunda vacuidad técnica que pretende ocultar que, para solucionar el problema de la vivienda, han tenido que acabar copiando los apuntes del partido que gobierna. Euzkadi no necesita experimentos que comprometan el futuro de sus pensionistas; necesita seguir gestionando la realidad con el rigor que las pancartas nunca han tenido. 

La pregunta es inevitable ¿Cuántos proyectos se retrasaron en Euzkadi por discursos maximalistas contra cualquier desarrollo urbanístico?

Desde siempre la izquierda abertzale, Eh Bildu ha demonizado la vivienda en propiedad, priorizando, en exclusiva, la vivienda en alquiler. Discursos como “consecución de una vivienda digna entendemos como elemento clave la necesidad de impulsar y potenciar el parque de vivienda en alquiler” Documento crítico sobre vivienda nueva y consumo de suelo EH Bildu defendiendo un modelo basado casi exclusivamente en alquiler y desmercantilización y ahora aceptando VPO en venta como instrumento financiero para sostener el sistema El modelo vasco y el fin de la VPO especulativa.

Es claro que EH Bildu, intenta modular su discurso abstrayéndose de pasados. Sean bien recibidos, pero habrá que recordar que durante décadas otros llevan trabajando el mismo modelo que ellos intentan copiar, y muy a pesar suyo

 

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