La violencia no puede ser la coartada
Seguimos inmersos en la resaca provocada por la
final del Mundial de Fútbol, y sus derivadas sociales, pero también políticas.
Y en este aspecto hay quienes se empeñan en mezclar dos debates completamente distintos
con el único objetivo de conseguir que uno termine contaminando al otro.
Nadie desde una posición democrática puede
justificar una agresión, una amenaza o un acto de intimidación. La violencia
debe ser condenada. Sean quienes sean los autores. Y esto debe ser una regla básica
Nos debería llevar a la preocupación que haya quienes
pretenden utilizar incidentes violentos como argumento para desacreditar una reivindicación
democrática como lo es el reconocimiento de la Euzkal Selekzioa. Sin embargo,
hay ciertos medios de comunicación que se empeñan en ofrecer titulares con
palabras “violencia”, “radicales” “hostigamiento” y “selección vasca”, intentando
asociarlas con quienes protagonizaron distintos actos de violencia
En definitiva, da la impresión, de que se intenta
asociar esta reivindicación, con los sucesos acaecidos, en lugar de instar a un
debate sobre el derecho de una nación deportiva a competir internacionalmente.
Escuchamos proclamas apelaciones a la libertad
para celebrar los existo de la selección española (la “roja). Y, si, estamos de
acuerdo en que cualquier ciudadano vasco tiene el derecho legítimo a sentirse
representado por otro Estado vecino, vestir su camiseta, o instalar pantallas
gigantes (siempre con el permiso de la autoridad competente), para celebrar un
Mundial de Fútbol, donde su selección esta presente.
Pero, tienen los que se rasgan las vestiduras y
piden gritos de libertad suficientemente carga moral para ello, ¿cuando son
ellos mismos los que niegan por activa y pasiva que otros ciudadanos vascos
puedan tener los mismos derechos? ¿Cómo puede alguien demandar libertad cuando
la niega y se batallan en contra del deseo de sus vecinos? Acaso se olvidan que
la igualdad se demuestra cuando se defienden, también, los derechos de quienes no
sienten lo mismo?
Libertad si. Pero resulta incongruente escuchar
que reivindicar la selección vasca supone dividir a la sociedad, sin cuestionar
en modo alguno España represente oficialmente a una parte de esa misma
ciudadanía. ¿¿Quién divide a quién??
Miles de vascos no sienten la selección española
como propia. Y no, no es por odio ni rechazo hacia nadie, Simplemente porque
consideramos que nuestra identidad nacional no la representa. Es más, nos excluye
del ámbito deportivo, negando el derecho repetido por las fuerzas políticas, en
distintas ocasiones en el Parlamento Vasco.
“Dividir la sociedad”. Frase que se ha convertido
en un slogan para frenar continuamente lo que una gran mayoría social, en los
distintos ámbitos sociales y políticos, reclama y viene reclamando desde hace décadas.
Quien divide a quien? Aquellos que, desde una
posición de fuerza que les da sus tribunas en el Parlamento español, ¿niegan
reiteradamente reclamaciones de la gran mayoría de la sociedad vasca?
Ser vasco es tan legitimo como ser español, francés,
etc,etc. Pero hay quienes deciden, por otros, cuál es su identidad en base a un
documento (otros podrían aducir que el NIF contempla una fecha de caducidad). “tú
eres español…”. Es decir, los que se arrogan ser los adalides de la libertad
imponen a otros su propia y legitima identidad.
Como ya hemos comentado, hay un hecho fundamental
y es que la oficialidad de las selecciones vascas no es una mera ocurrencia de
un grupo radical. Ha sido respaldada por una amplísima mayoría de ciudadanos
vascos. Más del 75% de la representación parlamentaria ha defendido este
objetivo. Y un 25% se ha posicionado en contra. Esto es una realidad.
Deberíamos decir, entonces, y en pura lógica aritmética,
que esa minoría representada por el 25%, demandante de libertad para poder
expresar libremente sus sentimientos, niegan reiteradamente al resto lo que
ellos reclaman? ¿Acaso aprovechar las instituciones del Estado en su propio
beneficio no es otra forma de violencia? Convertir ahora esa aspiración
democrática en el telón de fondo de unos altercados protagonizados por unos
pocos no supone un ejercicio de manipulación política difícil de disimular. ¿¿No
es esto también violencia, aunque sea de guante blanco??
Los mismos que han instado a las instituciones
municipales a instalar pantallas gigantes para ver a su selección de futbol,
harán lo propio cuando una selección vasca, de pelota, rugby, ¿¿etc.etc
reconocidas internacionalmente jueguen una final?? La respuesta es obvia: NO
Para unos la libertad de poder elegir es un
derecho. Otro creemos que es un privilegio para algunos. Para los mismos que
nos niegan ejercer ese derecho.
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