23 jul 2026

La violencia no puede ser la coartada

Seguimos inmersos en la resaca provocada por la final del Mundial de Fútbol, y sus derivadas sociales, pero también políticas. Y en este aspecto hay quienes se empeñan en mezclar dos debates completamente distintos con el único objetivo de conseguir que uno termine contaminando al otro.

Nadie desde una posición democrática puede justificar una agresión, una amenaza o un acto de intimidación. La violencia debe ser condenada. Sean quienes sean los autores. Y esto debe ser una regla básica

Nos debería llevar a la preocupación que haya quienes pretenden utilizar incidentes violentos como argumento para desacreditar una reivindicación democrática como lo es el reconocimiento de la Euzkal Selekzioa. Sin embargo, hay ciertos medios de comunicación que se empeñan en ofrecer titulares con palabras “violencia”, “radicales” “hostigamiento” y “selección vasca”, intentando asociarlas con quienes protagonizaron distintos actos de violencia

En definitiva, da la impresión, de que se intenta asociar esta reivindicación, con los sucesos acaecidos, en lugar de instar a un debate sobre el derecho de una nación deportiva a competir internacionalmente.

Escuchamos proclamas apelaciones a la libertad para celebrar los existo de la selección española (la “roja). Y, si, estamos de acuerdo en que cualquier ciudadano vasco tiene el derecho legítimo a sentirse representado por otro Estado vecino, vestir su camiseta, o instalar pantallas gigantes (siempre con el permiso de la autoridad competente), para celebrar un Mundial de Fútbol, donde su selección esta presente.

Pero, tienen los que se rasgan las vestiduras y piden gritos de libertad suficientemente carga moral para ello, ¿cuando son ellos mismos los que niegan por activa y pasiva que otros ciudadanos vascos puedan tener los mismos derechos? ¿Cómo puede alguien demandar libertad cuando la niega y se batallan en contra del deseo de sus vecinos? Acaso se olvidan que la igualdad se demuestra cuando se defienden, también, los derechos de quienes no sienten lo mismo?

Libertad si. Pero resulta incongruente escuchar que reivindicar la selección vasca supone dividir a la sociedad, sin cuestionar en modo alguno España represente oficialmente a una parte de esa misma ciudadanía. ¿¿Quién divide a quién??

Miles de vascos no sienten la selección española como propia. Y no, no es por odio ni rechazo hacia nadie, Simplemente porque consideramos que nuestra identidad nacional no la representa. Es más, nos excluye del ámbito deportivo, negando el derecho repetido por las fuerzas políticas, en distintas ocasiones en el Parlamento Vasco.

“Dividir la sociedad”. Frase que se ha convertido en un slogan para frenar continuamente lo que una gran mayoría social, en los distintos ámbitos sociales y políticos, reclama y viene reclamando desde hace décadas.

Quien divide a quien? Aquellos que, desde una posición de fuerza que les da sus tribunas en el Parlamento español, ¿niegan reiteradamente reclamaciones de la gran mayoría de la sociedad vasca?

Ser vasco es tan legitimo como ser español, francés, etc,etc. Pero hay quienes deciden, por otros, cuál es su identidad en base a un documento (otros podrían aducir que el NIF contempla una fecha de caducidad). “tú eres español…”. Es decir, los que se arrogan ser los adalides de la libertad imponen a otros su propia y legitima identidad.

Como ya hemos comentado, hay un hecho fundamental y es que la oficialidad de las selecciones vascas no es una mera ocurrencia de un grupo radical. Ha sido respaldada por una amplísima mayoría de ciudadanos vascos. Más del 75% de la representación parlamentaria ha defendido este objetivo. Y un 25% se ha posicionado en contra. Esto es una realidad.

Deberíamos decir, entonces, y en pura lógica aritmética, que esa minoría representada por el 25%, demandante de libertad para poder expresar libremente sus sentimientos, niegan reiteradamente al resto lo que ellos reclaman? ¿Acaso aprovechar las instituciones del Estado en su propio beneficio no es otra forma de violencia? Convertir ahora esa aspiración democrática en el telón de fondo de unos altercados protagonizados por unos pocos no supone un ejercicio de manipulación política difícil de disimular. ¿¿No es esto también violencia, aunque sea de guante blanco??

Los mismos que han instado a las instituciones municipales a instalar pantallas gigantes para ver a su selección de futbol, harán lo propio cuando una selección vasca, de pelota, rugby, ¿¿etc.etc reconocidas internacionalmente jueguen una final?? La respuesta es obvia: NO

Para unos la libertad de poder elegir es un derecho. Otro creemos que es un privilegio para algunos. Para los mismos que nos niegan ejercer ese derecho.


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