24 jun 2026

Los ceros en euskera y las preguntas que nadie quiere hacerse

Desde el día que salió a la luz los resultados de la PAU con respecto a los “ceros” obtenidos por alumnos de centros concertados la polémica ha girado alrededor de las puntuaciones obtenidas en el examen de Euskera y Literatura. Tras las revisiones, es cierto que las calificaciones han sido modificadas, pero sin que supongan una reparación sustancial. Todo ello sigue alimentando el debate sobre los criterios de corrección.

Como decimos, las revisiones no han convertido aquellos ceros en sobresalientes ni en aprobados generalizados. En muchos casos, las nuevas notas apenas han supuesto unas décimas más: un 0 ha pasado a ser un 0,4; un 0,8; un 1,2. Es decir, seguían siendo exámenes claramente insuficientes.

A partir de ahí es preciso y necesario revisar los procedimientos de corrección, pero quizás mas necesario sea preguntarse que esta ocurriendo en los años previos de escolarización en modelos A

Es llamativo que alumnos que llegan a la PAU, después de haber aprobado el euskera, incluso con notas de notable, durante su etapa educativa, sean incapaces de alcanzar los conocimientos mínimos exigidos en una prueba común. Y aquí procede la siguiente pregunta: ¿las calificaciones obtenidas durante el curso reflejaban realmente su nivel?

Teniendo en cuenta que afectados centros adscritos al modelo A son los especialmente afectados. Donde el euskera se estudia como asignatura. ¿Se está transmitiendo a los alumnos una percepción real de competencia lingüística?

Motivaciones como que los suspensos correspondan a estudiantes con el euskera como lengua materna, es absurda, ya que ello no significa dominarla académicamente Un niño, joven o adulto puede expresarse perfectamente en castellano, sin embargo, cometer graves errores ortográficos y sintácticos. Con cualquier idioma como el euskera lo mismo.

Revisando ejercicios de Pau de años anteriores, tenemos ejemplos diversos del motivo por que algunos alumnos obtienen calificaciones tan bajas. Conceptos básicos, propios de niveles iniciales de aprendizaje. No hablemos de construcciones complejas o cuestiones propias de niveles avanzado. Y ante esto, se debería analizar la responsabilidad de quien o quienes han ido evaluando al alumno le han hecho sentir niveles que no tienen.

No hay que buscar responsabilidades en los correctores, o en el sistema de evaluación, sino porque tantos alumnos llegaron a al PAU creyendo están capacitados cuando realmente sabían menos de los que realmente creían saber. Utilizando un símil marino, responsabilizar de una via de agua en la obra viva del barco, a quien la descubre, no exime de culpa a quien anteriormente no ha revisado su estado

El objetivo de la enseñanza del euskera no puede ser aprobar expedientes. Debe ser garantizar que los jóvenes sean capaces de comprender, escribir y expresarse correctamente en las dos lenguas oficiales del pais. En este caso el euskera

Y esa responsabilidad no comienza en la PAU, sino mucho ante, durante toda su vida escolar.

El debate comenzó al analizar los resultados de los estudiantes de centros con el modelo A, y en el examen de euskera. Seria muy interesante conocer los resultados de los jóvenes de centros con el modelo D, y sus resultados en lengua castellana. Si se producen ceros o suspensos en euskera, hay que analizarlos, pero si también existen resultados muy bajos, similares en lengua castellana entre alumnos escolarizados íntegramente en euskera, la reflexión debería ser más amplia y afectar al conjunto el sistema educativo.

Hay una pregunta que incidiría en una cuestión de fondo. ¿Se está transmitiendo en todos los modelos educativos la importancia real del euskera como lengua propia de Euskadi? La enseñanza de una lengua no depende únicamente de las horas lectivas o de los contenidos gramaticales. También influye la percepción que el alumno tiene sobre su utilidad, su valor cultural y su papel en la sociedad.

El euskera constituye una riqueza personal, cultural y profesional. Y si parte del alumnado no llega al final de la enseñanza obligatoria sin un dominio suficiente de ambas lenguas, quizás nos deberíamos preguntar, no solo como se enseña, sino que importancia de aprenderlo se esta transmitiendo.

Y ahí es donde el mensaje que hay que inculcar es que la enseñanza del euskera no debe derivarse de una obligación administrativa, sino como una oportunidad para conocer nuestra propia lengua.


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