12 abr 2026

Los datos no tienen ideología: el choque entre transparencia y relato en Getxo

En política hay debates que incomodan. Y luego están los datos. Porque cuando los datos aparecen, ya no hay relato que los tape.

En Getxo se ha abierto una grieta clara: ¿deben hacerse públicos los datos completos sobre detenciones y seguridad o no?
Y aquí ya no hay medias tintas.

Dos posiciones, dos modelos                            

Por un lado, el EAJ-PNV lo tiene claro: transparencia, datos y análisis para tomar decisiones.

Por otro, EH Bildu se posiciona en sentido contrario: cautela, evitar difusión de determinados datos y foco en el discurso social.

No es un matiz. Es un modelo político.

No estamos hablando solo de cifras. Estamos hablando de algo más profundo: ¿Se deben publicar todos los datos, aunque sean incómodos? ¿Puede un dato mal interpretado generar alarma social? ¿O esconderlo genera aún más desconfianza?

Por un lado se exige transparencia en la gestión, pero por otro, cuando ese ejercicio de transparencia molesta es mejor ocultarlo.

Hay quienes prefieren mantener los bulos que supuestamente circulan por las barras de un bar, donde se estigmatiza a ciertos colectivos.

La transparencia significa transponer la realidad de los datos a estos bulos interesados o no que denigran a una sociedad

Desde el entorno del Gobierno Vasco se ha insistido en varias ocasiones en la necesidad de basar las políticas publicas en datos objetivos, especialmente en materia de seguridad

La Ertzaintza publica periódicamente estadísticas de criminalidad, precisamente para evitar especulación y mejora de la gestión. Pero, en paralelo, desde sectores cercanos a EH Bildu se ha advertido del riesgo de estigmatizar colectivos si los datos se presentan sin contexto

Es decir, transparencia vs interpretación social del dato

 El debate deja de ser técnico y se vuelve político. Porque cuando un dato rompe el relato, incomoda una posición ideológica o genera contradicciones aparece la tentación de filtrar, suavizar o directamente no difundir la realidad

Y ahí es donde muchos ciudadanos empiezan a desconfiar.

Lo que ha ocurrido en el pleno de Getxo, recientemente, no es un caso aislado.
Es un reflejo de un debate más amplio en Euzkadi: ¿queremos saber la realidad completa o solo la parte que encaja con nuestro discurso?

Porque la seguridad no entiende de relatos. Entiende de hechos.

La transparencia no debería tener apellidos. Ni condiciones. Ni excepciones.

Si los datos son buenos, se publican. Y si son incómodos… también.

Porque ocultar la realidad nunca ha sido la solución. Ha sido siempre el principio del problema.

 


No hay comentarios: