En un pais históricamente
industrial como lo es Euzkadi es necesario que los Ejecutivos públicos
trabajen para enraizar en nuestro suelo empresas estratégicas, preservar
centros de decisión, y asegurar empleo industrial de calidad. En este
contexto se enmarca la decisión de Gobierno Vasco presidido por nuestro Lehendakari
Imanol Pradales, de involucrar al capital público como herramienta política
y económica para conseguir dichos objetivos.
Su presencia
en el World Economic Forum en Davos
(enero 2026), presidiendo un encuentro con asistentes de Davos
donde participaron figuras relevantes del mundo empresarial vasco, entre ellos
nombres como Josu Jon
Imaz (presidente de Repsol y gestor experimentado), Jainaga
(empresario vasco) y el director de la planta vasca de Mercedes-Benz.
Este tipo de encuentros sirven para tejer puentes entre grandes
inversiones y el ecosistema empresarial vasco, algo coherente
con los objetivos de la Alianza Financiera.
En este marco se inscribe también la Alianza
Financiera Vasca, como musculo financiero al servicio de nuestro pais. Un
instrumento impulsado por el Gobierno Vasco para movilizar miles de millones
de euros en inversión público-privada, orientada a industria, innovación e internacionalización.
La incorporación de entidades como Elkargi refuerza una idea central: el
ahorro y el capital vascos deben servir prioritariamente para desarrollar
Euzkadi, no para alimentar dinámicas especulativas externas. Es una
política económica con raíz territorial y vocación nacional.
Elkargi juntamente
con otras sociedades y entidades publicas como Fikatuz (Capital publico
para empresas estratégicas). Instituto Vasco de Finanzas. SPRI y su red
de instrumentos financieros, EPSVs vinculadas al sector publico (Itzarri
EPSV, Geroa EPSV), y fundaciones vascas como BBK Fundazioa, Kutxa Fundazioa,
y Vital Fundazioa. Refuerza la idea central: El ahorro y el capital vasco
deben servir prioritariamente para desarrollar Euzkadi, Es una política económica
con raíz territorial y vocación nacional
Los primeros resultados han sido, en primer
lugar, el retorno de la empresa Talgo a Euzkadi
Talgo no es solo una empresa más. Es
tecnología, industria ferroviaria, empleo cualificado y proyección
internacional. La intervención pública permitió reforzar su estabilidad,
mantener centros de decisión cercanos y evitar que su futuro quedara
condicionado exclusivamente por intereses financieros ajenos al país.
La participación del Gobierno Vasco en
operaciones empresariales vinculadas a digitalización, ingeniería avanzada,
ciberseguridad o innovación industrial responde a una visión de largo plazo: Sin
empresas tecnológicas propias y sólidas, no hay soberanía económica posible.
La presencia en foros como Davos responde a una estrategia
clara de diplomacia económica: Posicionar a Euzkadi como país industrial
fiable, innovador y atractivo para inversiones alineadas con su modelo
productivo.
Los encuentros mantenidos con grandes actores
empresariales, así como con referentes industriales vascos presentes en la
cumbre, evidencian una voluntad política inequívoca: atraer inversión sí, pero
no a cualquier precio; inversión que se comprometa con el territorio, el empleo
y el futuro industrial de Euzkadi.
El Gobierno Vasco, presidido por el Lehendakari
Pradales ha elegido intervenir cuando está en juego el interés estratégico del
país, utilizando el capital público con criterio, visión y responsabilidad.
Porque arraigar empresas en Euzkadi es arraigar
empleo, conocimiento y bienestar.
Y porque sin control económico no hay capacidad real de decidir como país.

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