7 ago 2026

El Concierto: un consenso que debemos explicar (I)

Se ha hecho pública la encuesta Ituna 2026, elaborada por Jon Garro y Asier Blas, un estudio que permite tomar el pulso a lo que la ciudadanía vasca piensa y siente sobre el Concierto Económico, el autogobierno y su impacto en el día a día. El trabajo de campo se realizó entre el 26 de enero y el 23 de febrero de 2026 mediante 1.200 entrevistas telefónicas a residentes en la CAV mayores de edad. Aunque su margen de error global es del 2,8 %, los datos de los electorados con menor representación deben interpretarse con prudencia.

La principal conclusión es clara: el Concierto Económico goza de una legitimidad social ampliamente consolidada. Un 82,2 % de los encuestados se muestra favorable a su continuidad y el 89,1 % considera que tiene mucha o bastante importancia para el autogobierno. Se trata de la institución que concita mayor adhesión en la sociedad vasca, superando con claridad el respaldo de otros marcos normativos fundamentales: mientras el Concierto roza el 82 %, la Ley de Territorios Históricos se queda en el 63,8 %, el Estatuto de Gernika en el 60 % y la Constitución española en un 42,3 %.

Esta adhesión destaca además por su transversalidad política. Lo apoya el 91,4 % del electorado del PNV, el 91,1 % del PSE-EE, el 87,1 % de EH Bildu y el 86 % de la izquierda confederal.

Sin embargo, el estudio también deja algunas advertencias que las instituciones no deberían ignorar. La primera afecta a los fundamentos sobre los que se asienta este respaldo. Para el 53,9 % de los encuestados, la principal fuente de legitimidad del Concierto es el bienestar que genera; un 24,1 % señala su origen histórico y la foralidad, mientras que solo un 15,6 % la sitúa en el Estatuto de Gernika y la Constitución. Estos datos confirman el valor que la ciudadanía concede a sus resultados, pero también muestran la necesidad de hacer más pedagogía sobre el fundamento histórico y jurídico de nuestras instituciones entre las generaciones presentes y futuras.

La segunda advertencia es la brecha de conocimiento, especialmente entre los jóvenes. Aunque más del 82,2 % apoya el Concierto, solo el 58,8 % afirma conocerlo «mucho o algo»; un 28,5 % admite saber poco y un 12,4 % ni siquiera ha oído hablar de él. Entre los jóvenes de 18 a 29 años, la cifra de quienes dicen conocerlo cae al 46,3 %, muy lejos de los porcentajes superiores al 60 % que se registran a partir de los 46 años. Difícilmente se puede defender con convicción aquello que se desconoce. Explicar el Concierto, cómo funciona, de dónde viene y de qué manera financia hospitales, escuelas o carreteras, debe ser una tarea continua, y no un argumento al que acudir solo al negociar el Cupo o al defenderse de acusaciones de «privilegio».

El respaldo ciudadano al Concierto se sostiene principalmente en sus resultados prácticos: su contribución al bienestar obtiene una puntuación media de 3,92 sobre 5; su percepción como derecho histórico y no como privilegio alcanza un 3,90; y la eficacia y proximidad en la gestión saca un 3,85. De hecho, las instituciones vascas son las que inspiran mayor confianza para gestionar políticas públicas (Gobierno Vasco 6,25; Diputaciones 6,21; Ayuntamientos 6,16), situándose por encima de la Unión Europea (4,96) y del Gobierno de España (4,77).

Gestionar bien no sustituye a la construcción nacional, pero ninguna causa política ampliará su base social si no mejora la calidad de vida de la gente. El futuro del Concierto no dependerá únicamente de su blindaje jurídico, sino de la capacidad de las instituciones para gestionarlo con eficacia, explicarlo a las nuevas generaciones y ponerlo al servicio de la sociedad.


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