Cuando una mayoría parlamentaria exige respeto para su autogobierno
El acuerdo alcanzado entre EAJ-PNV y EH Bildu, para sacar adelante la Ley de Empleo Público, respecto a la Función Pública es
de gran trascendencia para seguir avanzando, para seguir garantizando los derechos
lingüísticos de la ciudadanía vasca ante la ofensiva que supone las sucesivas
resoluciones judiciales que han ido limitando el margen de actuación de las
administraciones públicas respecto a los perfiles
Este acuerdo supone de dotar de mayor capacidad a
las instituciones vascas para, como digo, garantizar los derechos lingüísticos
de las vascas y de los vascos.
Han sido noticias las sentencias judiciales que distintos
tribunales han dictado al objeto de anular convocatorias de empleo público
poniendo en solfa perfiles lingüísticos y obligando replanteos de criterios que,
durante décadas, habían formado parte de la normalización del euskera en la Administración
vasca.
Podríamos tildar de una auténtica ofensiva de los
tribunales en contra del euskera. Y que era necesario atajar radicalmente.
La única respuesta posible era o: resignarse a
que fueran los tribunales los que marcarán el futuro del euskera y su normalización
en el ámbito de la administración, o construir una mayoría amplia parlamentaria
que permitiría adaptar la legislación para ofrecer mayor seguridad jurídica. No
olvidemos que este acuerdo se lleva a cabo con el apoyo, de una y otra manera,
con fuerzas que representan el 72% del total de parlamentarios. Con ello se transmite
un mensaje político nítido. Hay una gran mayoría dispuesta a defender el
euskera dentro del marco legal
EAJ-PNV y EH Bildu han optado por la segunda via.
Desde posiciones diferentes, con objetivos propios, y sin renunciar a sus postulados,
pero priorizando reforzar la capacidad del Parlamento Vasco para legislar sobre
una materia tan sensible como en la defensa del euskera y la política lingüística.
Congratulamos de este acuerdo, es interesante
observar cómo, en función de las lianas editoriales de cada medio se presenta.
Gara titulaba esta mañana como ”“inédito acuerdo PNV – EH Bildu, por el euskera y contra el atropello judicial”, poniendo en
valor la defensa del euskera ante, como he referido, una auténtica ofensiva
judicial pergeñada de resoluciones judiciales.
Mientras El Correo ESPAÑOL, (el Ilustre para algunos)
intenta minimizar el acuerdo, despreciando las actitudes de los gestores del
acuerdo con un enfoque llamativo. “Bildu salva el plan del PNV para blindar el euskera en las OPE con un pacto ambiguo.
Hagamos un receso para reiterar que lo mismo que Bildu
es EH Bildu, como asi lo nombra, PNV es EAJ.PNV.
Sugerir que ha habido una salvación es insinuar
que un protagonista en este caso EAJ-PNV ha necesitado ser rescatado políticamente
por EH Bildu. Y no, el protagonista de la noticia es el euskera, la reforma legal
etc etc,
Si nos
adentramos en el editorial del mismo medio publicado bajo el título “la pluralidad
lingüística, en riesgo”, donde interpreta el acuerdo como un cambio de rumbo político
y un retroceso respecto al consenso anterior. Ni que decir tiene que cada medio
tiene derecho a mantener su línea editorial. Y el lector, el ciudadano, a distinguir
entre los hechos y la interpretación de esos hechos.
Reitero, reducir la noticia a que “Bildu salva el
plan de PNV” es ignorar la verdadera importancia el acuerdo, y menospreciar la
holgada mayoría de fuerzas parlamentarias que se ha conjugado para pergeñar un
acuerdo de este calibre.
Lo que esta en juego, y parece que El Correo no
entiende o no quiere asumir es quien es el sujeto de debe decidir la política lingüística.
Si el Parlamento Vasco, elegido democráticamente por la ciudadanía o la sucesión
de resoluciones judiciales, contrarias que van minando el margen de actuación de nuestras instituciones

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