19 jun 2026

Abusu merece algo más que una maqueta de cartón

Muy recientemente, se ha presentado en Abusu (La Peña) una propuesta para construir un nuevo centro de salud junto a viviendas comunitarias para personas mayores. Nadie discute que, habida cuenta la necesidad del barrio de un nuevo centro de salud y servicios anexos es necesario y lógicamente, atractiva esta propuesta para cualquier vecino. Nadie discute que mejorar los servicios sanitarios del barrio sea una necesidad legítima. Ahora bien, conviene distinguir un proyecto real de una propuesta de un grupo político

La presentación de una maqueta difundida por EH Bildu, sin acompañamiento de ninguna documentación explicativa deja claro que estamos ante una propuesta impulsada por dicha formación política. Con toda la legitimidad del mundo. Hasta aquí nada que objetar. El problema surge cuando la presentación de una maqueta quiere generar expectativas entre los vecinos que no están avaladas con realidades ni  cuando no existe un proyecto avanzado, cuando la realidad parece ser bastante distinta.

Según las explicaciones ofrecidas hasta ahora, no consta que la iniciativa haya sido acordada con Osakidetza. Tampoco se ha presentado formalmente en el Ayuntamiento de Bilbao. No existe una memoria económica conocida. No se ha explicado quién financiaría la actuación. No hay calendario de ejecución. Y, por el momento, la principal herramienta para intentar sacarla adelante sea la movilización vecinal y la presión popular.

En definitiva, una maqueta como pancarta y/o slogan.

Hace apenas unos meses el Gobierno Vasco presentó el Plan de Infraestructuras Sanitarias 2025-2032, dotado con 1.600 millones de euros. Posteriormente se anunció una financiación adicional de hasta 500 millones de euros procedente del Banco Europeo de Inversiones para reforzar y modernizar la red sanitaria pública vasca.

Cuando observamos actuaciones reales incluidas en esa planificación, encontramos un esquema común: cesión de suelo, acuerdos institucionales, participación de Osakidetza, previsión presupuestaria y calendario de ejecución.

Como ejemplo. hemos tenido el proceso y ejecución en Arrigorriaga. Allí el Ayuntamiento cedió una parcela pública al Gobierno Vasco para la construcción de un nuevo centro de salud dentro de la planificación sanitaria oficial. Había una administración promotora, una ubicación definida y una integración dentro de las inversiones previstas.

En el caso de Abusu, de momento, no parece existir nada parecido. Solamente humo

A ello se suma otro debate que tampoco debería pasarse por alto: la ubicación propuesta.

La parcela de Lekanda puede disponer de espacio suficiente, pero muchos vecinos se preguntan si realmente es el lugar más adecuado para un servicio sanitario de proximidad. No se encuentra en el centro natural del barrio y presenta problemas evidentes de accesibilidad derivados del desnivel existente. Precisamente las personas mayores y quienes presentan dificultades de movilidad son quienes más utilizan este tipo de equipamientos.

Suponiendo que fuese la única parcela disponible habría que salvar estas dificultades, cuestión no menor que esta sin explicar en el “proyecto”

Por ello, además de la financiación y la viabilidad institucional, resulta imprescindible conocer qué criterios sanitarios y de accesibilidad justifican la elección de ese emplazamiento.

Abusu no necesita maquetas. Necesita proyectos realizables.

Cómo digo, los vecinos de Abusu merecemos un nuevo centro de salud. Es realmente necesario. Pero también merecemos conocer la diferencia entre una aspiración política y un proyecto con posibilidades reales de convertirse en realidad.

Las maquetas generan titulares. Los proyectos generan compromisos. Y los compromisos son los que terminan construyendo centros de salud.


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